Cadena de valor

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En Río Cuarto funciona una red de productores y consumidores que busca hacer más accesibles los precios de los productos de la canasta básica. Protagonismo de organizaciones sociales.

 

Sin intermediarios. Una de las finalidades de la cooperativa cordobesa, que distribuye mercadería de todo el país.

Perdonen el bullicio pero los chicos de la murga siguen festejando el primer premio en los carnavales municipales y hoy se suman los estudiantes universitarios que vienen a realizar tareas voluntarias con nosotros», dice a modo de bienvenida José Badellino, presidente de la cooperativa de consumo Mercosol, en la ciudad de Río Cuarto, provincia de Córdoba. Es que la entidad, que trabaja en el popular barrio Alberdi, comparte su sede con el centro cultural Mulato Mulé, donde ensaya una de las tantas murgas barriales del sur cordobés. «Acá tenemos el acopio de alimentos, justo estamos acomodando la partida de yerba que nos llegó de Misiones», señala Badellino. Con el fin de atenuar el efecto de la suba de precios de los alimentos, de gran impacto en el bolsillo de los trabajadores, en 2011 nacía Mercosol. En un principio, los integrantes de la cooperativa se reunían para hacer compras conjuntas a los quinteros de la periferia de Río Cuarto y así intentar romper con la cadena de intermediarios. «Fue una experiencia muy importante, logramos armar bolsones con 10 kilos de verdura a 30 pesos. Levantábamos pedidos a través de sindicatos, comedores barriales, la murga, vecinos congregados; sumábamos una buena cantidad de alimentos que llegaban a las mesas con un 30% de ahorro», recuerda Badellino.
Diversos escollos vinculados al sistema de control municipal y los intereses del Mercado de Abasto local (que sintió amenazado su esquema monopólico de comercialización) impidieron que prosperara la iniciativa de los «bolsones verdes», aunque el modelo de compras solidarias se mantuvo. «Queríamos seguir ofreciendo una alternativa a nuestros 60 asociados y a más de 200 no asociados. Entonces armamos bolsones de alimentos  y limpieza con 14 productos básicos, que significaban un ahorro del 25%. Tuvimos problemas con la cadena de pagos y decidimos achicar el bolsón a 7 productos  para no renunciar a nuestros objetivos. Ante la necesidad de ganar escala en las compras, logramos avanzar en la articulación con otros sectores como Gremios Unidos (11 sindicatos del sur de Córdoba) y el Mercado Obrero de la CGT Villa Mercedes, que efectúan sus compras mayoristas a cooperativas y pymes», puntualiza Badellino. Junto con estos actores, Mercosol conformó la Mesa Provincial por la Soberanía Alimentaria. A la misma se fueron sumando otros gremios (ATSA Río Cuarto, UOLRA Córdoba), y asociaciones como el Movimiento Agrario de Jóvenes Argentinos de la Federación de Cooperativas Federadas, la Federación Universitaria de Río Cuarto; centros vecinales de Alta Gracia y La Bolsa; y la Mesa Calamuchita Solidaria. «Accedimos a compras cooperativas con vínculo directo del productor al consumidor. Así ofrecemos calidad y precio justo, con productos como yerba de la cooperativa El Colono (Misiones), arroz de la Cooperativa de Arroceros de Villa Elisa (Entre Ríos) y productos de la cooperativa Sancor (Santa Fe). A partir de esta mesa estimamos que se beneficiaron 9.000 familias de Córdoba, San Luis, Entre Ríos y Misiones», señala Badellino.
Claudio Ribotta –miembro de la cooperativa e integrante de la Corriente Agraria Nacional y Popular– agrega: «Nuestra tarea, junto con otros compañeros, es preparar los bolsones, y encargarnos de la promoción y la logística. Acompañamos la entrega de los bolsones con folletos y charlas donde explicamos cómo se forman los precios de los alimentos, cuáles son las causas de los incrementos, quiénes se benefician con estos y qué hacer para frenar esa especulación», señala. «Notamos que día a día se suman interesados al sistema de compra de Mercosol –agrega–, y estamos encarando estrategias para formar grupos en diversos barrios y que sean estos los que contacten a otros. Queremos incorporar más actores, organizar la producción en función de la demanda y concientizar sobre la organización social en red como una herramienta para planificar la economía de otro modo».

—Texto y fotos: Bibiana Fulchieri