Política | TRAS EL ACUERDO CON EL FMI

Tablero en movimiento

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Alberto López Girondo

Mientras surgen tensiones internas en el oficialismo y la oposición, se profundiza la disputa por la agenda política. Nuevo proyecto acerca de la deuda.

Senado. El Frente de Todos impulsa la iniciativa para financiar los pagos al Fondo.

TÉLAM

Por más que 2023 no está a la vuelta de la esquina, en todos los partidos se reacomodan las fichas para el nuevo tablero electoral luego de la firma del acuerdo con el FMI. Y la puja se expresa en buena medida en la instalación de una agenda de debate.
Es así que el Frente de Todos, cuyas disputas internas salieron a la luz pública en el debate sobre el acuerdo con el organismo internacional, sorprendió en el Senado con un proyecto de ley para la creación de un fondo destinado a cancelar la deuda con el FMI con un impuesto al dinero no declarado en cuentas en el exterior. Cuando desde la oposición lanzaban las críticas más enconadas a la propuesta, la vicepresidente Cristina Fernández volvió a romper los moldes al anunciar en su cuenta de Twitter que se había reunido en su despacho con el embajador de Estados Unidos, Marc Stanley, «para solicitarle la colaboración de su país con el proyecto».
El argumento del bloque de senadores oficialistas es que el acuerdo con el FMI que suscribió Mauricio Macri en 2018 «significó el ingreso de 44.500 millones de dólares, que en gran parte tuvieron como destino el financiamiento de la salida de divisas de nuestro país, en un claro proceso de fuga de capitales».
Según estudios y evaluaciones en general aceptadas por todos los sectores, habría unos 420.000 millones de dólares de argentinos en el exterior y fuera de los circuitos institucionalizados en el país. A poco de llegar a la Casa Rosada, Cambiemos puso en marcha un blanqueo de capitales con el que se logró incorporar alrededor de 120.000 millones de dólares. Entre quienes blanquearon figuraban miembros de la familia del propio expresidente.
Ahora, desde la oposición, rechazan de plano la propuesta de FdT. Legisladores de Juntos por el Cambio consideraron que el proyecto es «inviable e incumplible». El diputado Pablo Tonelli, aun reconociendo que no había leído el texto, señaló que le resultaba curioso «que, si los bienes no están declarados, cómo van a hacer para dar con ellos».
Sin embargo, trabajos del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, en inglés) publicados en todo el mundo como los Panamá, Paradise y Pandora Papers corroboran que Argentina ocupa el tercer lugar, debajo del Reino Unido y Rusia, en el ranking de mayores fortunas en el exterior.
El proyecto del FdT establece una alícuota del 20% sobre fondos no declarados que se podría elevar a 35% si no se abona a los seis meses de detectados. Se entiende el pedido de la vicepresidenta a Stanley: Estados Unidos tiene en su territorio algunas de las guaridas fiscales más grandes. La cuenta que hicieron los técnicos del FdT indica que se podrían recaudar unos 70.000 millones de dólares. Algo menos que el doble de lo que se le debe al FMI.
Para los movimientos sociales que habían rechazado en las calles el acuerdo con el FMI, la iniciativa es positiva. «Busca que paguen la deuda quienes fugaron, se llevaron los dólares afuera y evadieron y no los sectores populares», consideró Dina Sánchez, secretaria General Adjunta de la Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP). Desde la Tupac Amaru también avalaron la propuesta. «Lo vemos muy bien, lo que pretendíamos era no llegar al acuerdo (pero) el contexto en el que se da es interesante», dijo a Tiempo el referente nacional de la organización, Alejandro «Coco» Garfagnini.
El contexto, en alguna medida, anuncia escenarios bastante espinosos en el plano social. Y como para echarle leña al fuego, el partido del derechista Javier Milei anunció la creación de un «movimiento antipiquetero», una organización, dice el diputado porteño Ramiro Marra, con la que busca «ponerles freno a los piquetes en Argentina y en la Ciudad de Buenos Aires». El tema es delicado porque criminaliza la protesta y augura enfrentamientos. Pero sobre todo porque recuerda demasiado a la Liga Patriótica Argentina, aquella organización nacionalista de derecha creada hace un siglo para contrarrestar violentamente las huelgas obreras al final de la Primera Guerra Mundial y en los albores de la Revolución Rusa, durante el Gobierno de Hipólito Yrigoyen. Algunos de los apellidos «ilustres» de la época se sumaron a aquella iniciativa de Manuel Carlés, profesor de la Escuela Nacional de Guerra. La Liga también aseguraba que sus fines eran pacíficos. Pero no fue así: «Desde las sedes policiales partían en coches último modelo manejados por los jovencitos oligarcas y al grito de “Viva la Patria” se dirigían a las barriadas obreras, a las sedes sindicales, las bibliotecas obreras, a la sede de los periódicos socialistas y anarquistas para incendiarlo y destruirlo todo bajo la mirada cómplice de la policía y los bomberos», destaca el historiador Felipe Pigna. La Liga se disolvió luego del golpe de 1930.

Halcones y palomas
Con todo, Milei, y en general el sector ultraderechista que representa, fue logrando una inserción importante en grandes capas de la sociedad, con el auspicio de los medios concentrados. Las últimas encuestas indican que de todos los personajes políticos relevantes de la Argentina actual, solo el libertario, el diputado radical Facundo Manes y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, tienen más imagen positiva que negativa.
Una explicación a las diferencias que aparecen entre los «halcones» y las «palomas» dentro de JxC quizás obedezca a la necesidad de no perder apoyos por la derecha más extrema y pescar, por el centro, entre los más de cuatro millones de votos que perdió el oficialismo desde 2019 a 2021.
Hace algunas semanas, antes de viajar al Mundial de Bridge en Italia, Macri, fundador del PRO, reivindicó la figura del expresidente Carlos Menem. Fue el corolario de unos días de exposición en los que «bajó línea», llegando a afirmar que de volver al Gobierno privatizaría Aerolíneas Argentinas. Eso despertó la crítica del gobernador de Jujuy, Gerardo Morales, a la sazón presidente de la UCR. «Rechazamos las políticas neoliberales implementadas por el menemismo en los 90 que hoy reivindican algunas voces de la política argentina. Estás medidas destruyeron nuestro aparato productivo, nos hicieron más pobres y terminaron con la esperanza de nuestro pueblo», dijo Morales en una serie de tuits. No faltó quien le recordara al gobernador norteño que usó la misma táctica de Menem para lograr una Corte Suprema adicta no bien asumió.

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