Cooperativismo

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«El significado profundo de esta fecha, incluida en el calendario mundial en conmemoración de una lucha histórica protagonizada por mujeres trabajadoras hace más de un siglo, adquiere año tras año una dimensión más amplia y trascendente. El día exacto de la efemérides evoca la masacre de 123 mujeres en una fábrica textil de Nueva York, víctimas de un incendio provocado por sus dueños en represalia por el justo reclamo de una jornada laboral de ocho horas y un trato digno», señala la declaración del IMFC con motivo del Día Internacional de la Mujer. «Con el tiempo –añade el escrito–, además de reivindicar el derecho a percibir igual salario por igual trabajo, habida cuenta de la discriminación persistente a la hora de remunerar el esfuerzo de las mujeres que cumplen idénticas tareas que los varones, el Día Internacional de la Mujer convoca a la reflexión sobre un sinnúmero de factores que exigen profundos cambios culturales, económicos, políticos y normativos». Ya en 2013, recuerda la declaración, el escrito del IMFC para conmemorar ese 8 de marzo advertía sobre la persistencia de una de las rémoras culturales más profundas: la violencia contra las mujeres: el femicidio. «En el mundo de nuestros días millones de seres humanos –mujeres, varones, ancianos y niños– sufren de hambre crónica por una injusta distribución de la riqueza. Muchos de ellos, con particular agravamiento para el género femenino, persiguen desesperadamente nuevos horizontes en busca de comida, trabajo y dignidad. Son los miles de migrantes que huyen de sus países de nacimiento, ante la indiferencia de los sectores que concentran el poder económico y de no pocos gobiernos insensibles», añade el documento. «Aunque resulte paradójico –señala en otro tramo– el Foro Económico Mundial de Davos, ámbito de encuentro de los máximos representantes del capital concentrado, ha publicado en su informe global anual un conjunto de datos que reflejan la gravedad de la situación que nos ocupa». En efecto, según afirma la declaración,  «a partir de un conjunto de mediciones en materia de salud y esperanza de vida; educación; oportunidades económicas y empoderamiento político, el citado informe indica que solo se ha conseguido cerrar un 4% la brecha en salud, educación y protagonismo en el escenario político, y apenas un 3% en oportunidades económicas. Pese a que las mujeres representan, en 97 países, la mayoría de estudiantes universitarias matriculadas, solo son mayoría en puestos calificados en 68 países, y apenas en 4 ocupan puestos de liderazgo». El informe de Davos retomado en el documento concluye diciendo que «no hay mayor pérdida global de talento que el de las mujeres, lo que constituye un verdadero freno para el progreso económico y la competitividad. Solo aquellos países que avancen en la unidad podrán alcanzar todo su potencial económico». En este escenario de extrema complejidad, concluye el escrito, «el movimiento cooperativo asume el desafío de contribuir a la construcción de un mundo mejor a través de su vasta red de empresas de la economía solidaria. Así, como lo señala nuestro Instituto desde su instante fundacional, la cooperación debe ser concebida como una verdadera herramienta de transformación social, tanto por la prédica de sus principios y valores, como por la demostración práctica de que otra forma de organizar la actividad económica y distribuir los frutos del trabajo es posible».