Ventanilla de confianza

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En 2004 Credicoop creó un sistema para cobrar impuestos y servicios en recintos no bancarios ubicados en las sedes de entidades sociales. Integración y presencia regional.

 

Salsipuedes. Una de las sedes de Pagocoop, ubicada en la cooperativa telefónica de la localidad de las sierras cordobesas.

Cuando llegamos a Salsipuedes, nos recibieron con los brazos abiertos porque llevamos una solución a la necesidad que tenía la comunidad de contar con un servicio eficaz y confiable de pago de sus facturas», dice Walter Santos, jefe del Producto Pagocoop del departamento de Entidades de Carácter Social del Banco Credicoop. Salsipuedes es una localidad cordobesa enclavada en las primeras estribaciones de las Sierras Chicas, a 39 kilómetros de la capital provincial. En ese pequeño poblado, la cooperativa telefónica es referencia indiscutida del pueblo, ya que además de brindar el servicio de telecomunicaciones, desarrolla una comprometida tarea social, comunitaria y cultural. «Allí no hay prestaciones bancarias, salvo un centro de atención del Banco de Córdoba. Por eso, cuando instalamos el Pagocoop, los dirigentes de la cooperativa nos manifestaron su agradecimiento, dado que este sistema los acercó más a sus asociados y a la comunidad en general, como le ocurrió al resto de las instituciones que incorporaron este mecanismo de cobro», destaca el jefe del departamento de Entidades de Carácter Social, Carlos Pannunzio. «Al mismo tiempo –añade– fue una forma más de practicar la integración entre cooperativas que pregona nuestro banco y también de generar presencia regional».

 

Ventajas comparativas
Nacido en 2004, Pagocoop es un sistema que permite el cobro de impuestos y servicios por ventanilla en recintos no bancarios: cooperativas, mutuales, municipios, comunas y universidades, entre otras entidades gubernamentales y de carácter social. «Este es un producto que se caracteriza por contar con ventajas comparativas en relación con otros sistemas. Por ejemplo, vamos con una grilla de recaudaciones abierta, que se adapta a las necesidades de cada lugar. Además, a la entidad adherida le pagamos comisión desde la primera boleta», explica Santos.
El primer Pagocoop se instaló en la ciudad bonaerense de Mariano Acosta también por pedido de la cooperativa telefónica local. «La entidad buscaba contar con la seguridad, el respaldo y la experiencia operativa que ofrece nuestro banco», recuerda Pannunzio. A partir de ese momento, la experiencia se replicó rápidamente en diferentes puntos del territorio nacional. Actualmente, Pagocoop cuenta con 150 sedes distribuidas en 11 provincias de la Argentina, tanto en pequeños poblados como en grandes conglomerados urbanos.
Pagocoop es un mecanismo eficaz de recaudación por terceros que emplea código de barras y transferencia por Internet y que brinda seguridad y agilidad en el cobro de impuestos y servicios. Por otro lado, las entidades en las que se instala pueden generar ingresos adicionales y brindar nuevos servicios. «Para instalarlo nos trasladamos con nuestro equipo al lugar, así podemos capacitar al personal y armar el entramado que se genera con este servicio», comenta Santos. Por su parte, Pannunzio agrega: «Este sistema es la puerta de entrada a numerosas oportunidades y posibilidades, tanto de integración como de prestación de servicios y también de fortalecimiento de nuestro modelo cooperativo. Pagocoop es una pequeña muestra del enorme potencial que tenemos para desarrollar desde pequeñas hasta grandes experiencias».

 

Lugares de pertenencia
La idea de implementar esta propuesta en entidades de carácter social tiene que ver con el grado de cercanía, confianza y pertenencia que estas generan en sus comunidades. «Aunque existan varios bancos o sitios con un sistema similar, la gente sigue eligiendo su cooperativa, su mutual, para pagar, porque allí recibe atención personalizada y se encuentra con sus vecinos, como ocurre en nuestras filiales. Las entidades de carácter social no buscan el lucro, sino brindarle un servicio más a su gente, además de los que habitualmente prestan», destaca Santos.
Además de pagar impuestos y servicios básicos, en las ventanillas de Pagocoop se pueden abonar boletas de colegios, prestaciones médicas, servicio de cable, seguros, expensas y cuotas institucionales, entre otras. «Hay muchos bancos que han dejado de cobrar por ventanilla, el nuestro no, y aunque hay una tendencia a masificar las operaciones electrónicas, nosotros también queremos atender a ese sector de la población que, por distintos motivos, prefiere seguir pagando por caja», afirma Santos. Según comentan los entrevistados, Credicoop está trabajando en el desarrollo de Pagocoop en línea, que permitirá realizar cargas virtuales y pagar sin factura, entre otras opciones.
Con 150.000 facturas mensuales cobradas para más de 600 empresas y una recaudación de 48 millones de pesos por mes, Pagocoop representa casi el 70% de las cobranzas que procesa Credicoop por línea de caja. «Permanentemente, recibimos pedidos de diferentes lugares para instalar una ventanilla nueva –concluye Pannunzio–, por eso queremos sumarles nuevos servicios, para poder ofrecer tarjetas, seguros, ya que a las personas les resulta más fácil y amigable hacer trámites en estas entidades a las que ya conoce y a las que les tiene confianza».

Silvia Porritelli