Sin categoría

Relación ácida

Tiempo de lectura: ...

La producción cítrica local tiene un fuerte perfil exportador que no crece debido a que desde hace 16 años el gobierno estadounidense impone restricciones al ingreso de limones frescos argentinos a su mercado.

 

Buena campaña. Además de cítricos frescos la cadena se completa con la elaboración de jugo concentrado, aceite y cáscara como insumos para industrias. (Subcoop)

La actividad citrícola en la Argentina es ejercida principalmente por pequeños productores, con escasa capacidad de lobby empresario frente a un mercado internacional en el que existen barreras para-arancelarias al ingreso de importados. Las cadenas productivas incluyen la elaboración de jugo concentrado, aceite y cáscara para ser utilizados en insumos de otras industrias. Pese al acercamiento del gobierno de Mauricio Macri a los Estados Unidos, a partir de la visita del presidente Barack Obama, con quien cerró distintos acuerdos de índole económica y política, se avanzó muy poco en destrabar el ingreso de cítricos al mercado estadounidense vedado desde el año 2000. Para este año se espera una buena campaña. «Las exportaciones de cítricos continuarán creciendo este año. No obstante, la economía interna aún no está recuperada», señaló Walter Ojeda, gerente comercial de la firma San Miguel e integrante de All Lemon. El directivo sostuvo que el mayor enemigo del sector es la inflación, más aún teniendo en cuenta que para el primer semestre de este año se estima que continuará la inercia inflacionaria y se podría cerrar 2016 en niveles de entre 35% y 40%. China continúa siendo el primer productor de fruta cítrica fresca, seguida por Brasil y Estados Unidos. La Argentina ocupa el octavo lugar mundial y el sexto del hemisferio sur. En el hemisferio norte están los mayores productores y consumidores de cítricos, que representan el 70% y 80% de la oferta global. En este contexto, la posición geográfica de la Argentina le ha permitido convertirse en un proveedor de fruta cítrica fresca confiable de diversas regiones durante la primavera y el verano boreal, explican desde el inta. De acuerdo con relevamientos de las cámaras del sector, el 71% de la producción de limón, un 19% de la de naranja y solo un 13% de la de mandarina se destinan a la industrialización. Mientras que el 25% de la producción de limones es para la exportación, apenas un 4% va a distribución en fresco. Algunas de las plantas procesadoras de limón elaboran, además, otro subproducto, la pulpa congelada, utilizada como agregado en jugos y bebidas alcohólicas. Esta producción es poco significativa. Tanto en jugo de limón como en cáscara deshidratada y aceite esencial, las exportaciones constituyen el principal destino de la producción. Con respecto a la producción de naranja y mandarina las ventas al exterior en fresco son mínimas, con un 20% y 15%, respectivamente.
Un comprador importante pero vedado por barreras paraarancelarias es Estados Unidos. El país del norte mantiene restricciones para el ingreso a su mercado de limones, cítricos dulces, hortalizas, arándanos, vinos, biodiésel y leche en polvo argentinos, mientras se avanza en el levantamiento de las barreras sanitarias para carne vacuna y ovina. Argentina negocia, además, el acceso de semillas de arroz híbrido, miel de abeja reina así como cambios en los tratamientos cuarentenarios de uvas frescas y granada. En el caso de los limones frescos, el mercado se encuentra vedado desde hace 16 años para los productores argentinos por supuestos «problemas fitosanitarios» y para los limones producidos principalmente en la provincia de Tucumán. Sin embargo, el trasfondo de estas medidas es que el gobierno estadounidense busca proteger su industria local, encabezada por un gran lobby de productores californianos.
El tema apenas fue enunciado en las reuniones bilaterales entre Macri y Obama, en su visita a la Argentina, pese a que se trata de una pelea que lleva ya varios años. Por lo pronto habrá que conformarse con los mercados existentes.

Cristian Carrillo