Política

Al calor del verano

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Acuerdos y divergencias  en las distintas fuerzas partidarias mientras los candidatos recorren los centros vacacionales en plan de campaña electoral. Controversia por la designación de fiscales.

 

Proselitismo en ojotas. Daniel Scioli se instaló en Mar del Plata desde el inicio del año con una intensa agenda promocional. (DYN)

El verano no trajo consigo, como algunos agoreros –encabezados por el titular del sindicato de gastronómicos, Luis Barrionuevo– anunciaban para las fiestas de fin de año: saqueos, conflictos sociales y violencia en las calles. Esta vez, el calor no llegó junto con tales acontecimientos, sino que fue acompañado, además de un movimiento récord de turistas, por un intenso despliegue de candidatos, precandidatos y aspirantes a serlo, por los centros de veraneo donde millones de argentinos descansan durante el primer mes de 2015. En un marco de indefinición, ya que no están consolidadas listas ni alianzas, se multiplicaron actos de campaña anticipada a la vera de playas, sierras, ríos y montañas.
El calendario electoral marca que a nivel nacional, el 10 de junio es la fecha límite para la constitución de alianzas y diez días más tarde vence el plazo para la presentación de listas de candidatos. Las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (PASO) se llevarán a cabo el 9 de agosto mientras que el inicio formal de la campaña es el 10 de julio. Vale el uso del término formal ya que no pasa desapercibido para casi nadie que la campaña ya se inició. Asimismo, el desdoblamiento de las elecciones en algunas provincias comienza a pesar en las definiciones de acuerdos preelectorales. En Salta, el 12 de abril se harán las primarias y el 17 de mayo las definitivas. En tanto en Santa Fe, el 19 de abril y el 14 de junio son las fechas de ambas votaciones. 26 de abril y 5 de julio son los días fijados por el Gobierno porteño para las elecciones en la ciudad, mientras que en Chaco, las primarias se harán el 24 de mayo y las generales el 20 de setiembre, cuatro meses después. El gobierno de Mendoza, por su parte, decidió que el 19 de abril se lleven a cabo las PASO y el 21 de junio las generales. En tanto, hay provincias que aún no definieron la fecha de las elecciones –Neuquén, Tierra del Fuego, Córdoba, San Luis y Río Negro– y son 12 las jurisdicciones en las que se votará en sintonía con el calendario nacional: Buenos Aires, Santa Cruz, Chubut, La Pampa, Entre Ríos, Misiones, La Rioja, San Juan, Formosa, Catamarca, Jujuy y Tucumán, junto con Corrientes y Santiago del Estero que no elegirán gobernador en 2015.
La novedad que trae el proceso electoral de este año será la elección de los representantes argentinos en el Parlasur, el Parlamento del Mercosur. A nuestro país le corresponden 43 bancas que, según la ley aprobada recientemente, se elegirán con un representante por cada una de las provincias, incluyendo a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, y los 19 restantes votados por distrito único en todo el país utilizando el sistema d’hont para la distribución proporcional de cargos de acuerdo con el resultado electoral.

 

Chispazos y traspasos
En el Frente para la Victoria (FPV) ocupa el centro de la escena Daniel Scioli, tanto considerado el candidato casi obligado del espacio, según señalan algunos analistas, o entendido como una suerte de presencia molesta que se tolera a desgano pero que de ninguna manera podría representar al «proyecto» en una pulseada crucial. El gobernador, instalado en la costa que, vale subrayarlo, está virtualmente pintada de naranja, con un despliegue publicitario pocas veces visto, tuvo gestos que motivaron la reacción más o menos airada de miembros del oficialismo. Su participación en el lanzamiento del espacio Clarín en Mar del Plata, que incluyó bromas junto a la actriz que imita a la presidenta en el programa televisivo de Jorge Lanata, no fue bien recibida en el FPV. Su competidor en una probable interna, el ministro del Interior y Transporte, Florencio Randazzo, lo calificó como el candidato de las corporaciones dentro del kirchnerismo. Y no fue el único: casi todos los precandidatos anotados en la interna oficialista condenaron la actitud del gobernador bonaerense. Fiel a su estilo, la respuesta de Scioli fue una convocatoria al espíritu de unidad ya que, dijo, «eso nos va a llevar de vuelta a la confianza de los argentinos para alcanzar la victoria». La candidatura del ex motonauta divide aguas en el oficialismo y las interpretaciones acerca de sus posiblidades también comienzan a contraponerse. Mientras los sondeos publicados en los medios de comunicación lo ubicaban hasta hace muy pocas semanas casi como la única opción competitiva del oficialismo, eso es ahora puesto en discusión. Artemio López, titular de Equis Consultora, opina que el caudal electoral de Scioli «depende casi exclusivamente de su identificación con Cristina Fernández». Para López, «definir a Scioli como el candidato del FPV implica aceptar un grave error conceptual y disponerse a dar la disputa electoral a partir de un diagnóstico opositor: la gente valora positivamente muchas de las medidas del Gobierno nacional, pero está cansada de la confrontación», algo que, a juicio del consultor, no se verifica en la sociedad. Por otro lado, columnistas políticos insospechables de simpatía alguna con el oficialismo, como Julio Blanck del diario Clarín, coincidieron en parte con esta visión. «Las piruetas independientistas de Scioli tienen, con todo, un límite muy preciso. Las encuestas vienen mostrando claramente que la amplia mayoría de sus votantes están identificados con el kirchnerismo», escribió Blanck.
En el caso del Frente Renovador, su líder Sergio Massa parece resignado a que no se cumpla su vaticinio de un éxodo de dirigentes peronistas alineados con el kirchnerismo hacia sus filas. Por ahora sumó solo algunos referentes radicales y, en las últimas semanas, anotó como precandidato a gobernador de Buenos Aires a Francisco de Narváez. Llamó la atención que el empresario colombiano, quien hizo campaña en 2013 usando un jingle musical que decía: «Massismo es más de lo mismo», no fuera acompañado en su ingreso al Frente Renovador por el puñado de dirigentes que todavía le responden.
El desgaste de Massa y los problemas internos de UNEN parecen haber fortalecido las chances del jefe de Gobierno porteño, Mauricio Macri, quien en las encuestas aparece como el adversario  principal del oficialismo. Si bien su armado político es endeble en lo territorial, viene sumando adhesiones de caudillos provinciales y está a la expectativa de la definición de la interna de UNEN donde no son pocos los que aspiran a confluir con el Pro en las presidenciales.

 

Sin descanso
En el frente judicial los cruces entre el Gobierno y la oposición, junto con funcionarios de Tribunales y magistrados, no amainó siquiera durante la feria de enero. La designación de 16 fiscales subrogantes realizada por la procuradora general de la Nación, Alejandra Gils Carbó, en las últimas horas de 2014, reavivó las hostilidades. Cuestionada por políticos y por distintas organizaciones del ámbito jurídico, entre ellas, la Asociación de Magistrados y la Asociación de Fiscales y Funcionarios del Ministerio Público Fiscal, la medida quedó en suspenso a partir de una medida cautelar dictada por el juez Enrique Lavié Pico ante un pedido del legislador bonaerense del massismo Mauricio D’Alessandro.
Lo cierto es que, si bien debe determinarse que las designaciones se realicen en forma correcta, y en ese plano la Justicia debe pronunciarse con toda claridad, no es saludable que se mantengan vacantes gran cantidad de juzgados y fiscalías ya que ello resiente la atención de los casos que requieren tratamiento judicial. Resulta indispensable que la Justicia actúe con todos los recursos humanos necesarios a efectos de responder a las necesidades de la sociedad y esto no es posible si cada designación de jueces o fiscales se empantana por disputas políticas. El fiscal general Adrián García Lois lamentó que «se esté cuestionando el nombramiento de fiscales subrogantes en fueros sobrepasados de trabajo». También cuestionó la medida de Lavié Pico el fiscal federal Félix Crous, titular de la Oficina de Enlace Legislativo de la Procuración. A su juicio, «es de una audacia inusitada que un juez, por una medida basada en la insinuación tan precaria de un derecho, juzgue la necesidad y pertinencia de la puesta en funcionamiento de instancias de otro poder del Estado que acaban de ser creadas por el Congreso Nacional».
El bloqueo a las designaciones tiene un antecedente muy cercano. Senadores de los bloques de la UCR, Peronismo Federal, Frente Cívico de Córdoba, Unión Pro y Partido Socialista, acordaron, en noviembre pasado, no votar ninguna propuesta del Ejecutivo para reemplazar en la Corte Suprema a Eugenio Zaffaroni, quien había anunciado que se retiraría en enero al cumplir 75 años. Resulta curioso que, quienes pueden influir decisivamente en el nombre elegido, ya que la designación requiere una mayoría especial que el kirchnerismo no puede alcanzar sin acuerdo con otras fuerzas, se nieguen a considerar el asunto, cualquiera sea el o la propuesta.  Además, si el Poder Ejecutivo no postula algún candidato estaría incumpliendo con la ley. El decreto 222, suscripto por Néstor Kirchner en 2003, establece que el plazo límite para publicar el o los nombres y antecedentes de candidatos a cubrir una vacante en la Corte es de 30 días. La renuncia de Zaffaroni se formalizó el 30 de diciembre, por lo cual el Gobierno debe hacer una propuesta antes del 30 enero. En versiones periodísticas circulan distintos nombres, entre ellos, los de Julio Maier, Mónica Pinto, León Arslanian y Roberto Carlés, y todo hace presumir que el Ejecutivo cumplirá con su deber de elevar una propuesta.

Jorge Vilas