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Embajador nacional

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Mauricio Pochettino, segundo entrenador argentino en dirigir en Inglaterra, logró clasificar al Tottenham a la Champions League y suma reconocimientos por su idea de juego y estilo de conducción. El pasado como futbolista y las influencias de Bielsa y Mourinho.

En foco. Pochettino dirigiendo al Tottenham en un encuentro frente a Southampton, su exclub. (Zemanek/BPI/REX Shutterstock/Dachary)

 

Inglaterra, el país donde nació el deporte más popular, cuenta con una competencia a nivel clubes que acapara las miradas de todos: la Premier League. Allí, el argentino Mauricio Pochettino se convirtió en una de las grandes figuras del certamen gracias a sus buenas campañas como entrenador, especialmente en el Tottenham Hotspurs, equipo que finalizó tercero en la temporada 2015-2016. A ello se añade una distinción: es el segundo entrenador argentino en dirigir en ese país. El otro fue Osvaldo Ardiles, argentino que dejó su huella, justamente en el Tottenham.
La historia de Pochettino se asocia con nombres, triunfos y momentos bisagra. Nacido en la localidad de Murphy (provincia de Santa Fe), su carrera como futbolista tuvo como protagonista a Marcelo Bielsa, quien lo llevó a un equipo prestigioso fruto de sus condiciones en el puesto de defensor. Con apenas 14 años, firmó para Newell’s Old Boys y tres años después  debutó en la primera del club rosarino. En esa entidad se consagró campeón nacional en dos oportunidades bajo la conducción de Bielsa, artífice de un equipo inolvidable.
En 1994 fue transferido al Espanyol de Barcelona, donde jugó 301 partidos y ganó dos títulos, a lo que le siguió su paso por el Paris Saint Germain y el Girondis de Bordeaux (Francia). Los meritorios rendimientos en ese período lo llevaron al seleccionado, aunque con un recuerdo poco grato dado que formó parte del plantel que quedó eliminado en primera ronda, en el mundial de Corea-Japón 2002.
Finalizada su etapa como jugador, llegó el gran reto: la dirección técnica. Desde un primer momento Pochettino se tomó muy en serio su trabajo, dado que no solo se nutrió de los conceptos de Marcelo Bielsa sino que sumó enseñanzas de otros referentes de la dirección técnica como el portugués José Mourinho. El profesionalismo con que encaró su nuevo rol le deparó logros inmediatos. Por caso, en su primera experiencia logró salvar del descenso al Espanyol de Barcelona, lo que le permitió sostenerse en el cargo durante tres años. Fue en Barcelona, precisamente, donde pareció tomar nota de un consejo que le dio Mourinho: «El mejor lugar para dirigir es la Premier».

 

Salto de calidad
Así, en 2012 desembarcó en la Premier League inglesa con nuevos desafíos, entre ellos el de evitar el descenso con el Southampton, un equipo que no revista entre los más poderosos. No solo lo consiguió sino que en la temporada  siguiente su equipo culminó en el octavo puesto, con un estilo de juego que comenzó a suscitar interés entre los grandes de Inglaterra. En Tottenham, su último club hasta el momento, con el que firmó la extensión de su contrato hasta 2021, consumó el gran salto en su carrera. Los elogios se basan en sus dos primeras campañas: en 2014- 2015 los londinenses ocuparon el quinto puesto; mientras que en la última liga finalizaron terceros. Con un dato relevante: el equipo se clasificó por segunda vez en su historia a la Champions League.
En el trabajo de conducción de Pochettino no existen grandes secretos. Su fórmula tiene más sencillez y lógica de lo que se cree: forja equipos fuertes física y psicológicamente; confía en los juveniles y apuesta a un estilo de juego con eje en el toque y la posesión del balón. Aunque parezca apresurado, el estilo del técnico va transformándose en un paradigma en el fútbol inglés, y algunos lo mencionan como candidato a dirigir al seleccionado de Inglaterra en un futuro cercano. No parece una idea descabellada teniendo en cuenta que 11 de los últimos 19 jugadores que debutaron en esa selección fueron entrenados por el argentino.
Con miras al futuro, Pochettino afrontará compromisos aun más exigentes. Sin ir más lejos, ratificar lo realizado en el Tottenham en una temporada donde el club deberá disputar múltiples competencias. De cualquier manera, el técnico argentino ya demostró que reúne condiciones para estar a la altura de los desafíos más complejos.