22 de julio de 2022
El Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil y sus aliados formalizaron ayer la candidatura del expresidente Luiz Inácio Lula Da Silva para las elecciones de octubre, en una decisión apenas simbólica pero necesaria para cumplir la ley electoral y para el inicio de una campaña proselitista plena, que lo tiene por ahora delante en las encuestas de intención de voto.
Ni Lula ni su ratificado compañero de fórmula, el exgobernador paulista Gerardo Alckmin, estuvieron en el hotel de San Pablo en el que se oficializó la fórmula, un trámite que el Partido Liberal del mandatario Jair Bolsonaro hará el domingo con la postulación para otro mandato del jefe de Estado. El PT informó en un comunicado que la alianza «Brasil de la Esperanza», que también integran el Partido Comunista (PCdoB) y el Partido Verde (PV), «aprobó por unanimidad la fórmula Lula-Alckmin», con los 16 votos favorables de los integrantes de la conducción.
La coalición irá por otro mandato para Lula el 2 de octubre, frente a Bolsonaro y a Ciro Gomes, un exaliado del PT que ayer lanzó su candidatura con la intención de terciar en lo que parece un camino seguro hacia la polarización entre los dos nombres de mayor peso.
