22 de noviembre de 2019
Con más de tres decenas de muerte y la represión hasta en los sepelios, la dictadura boliviana fortificó también la persecución a la prensa. Así, funcionarios del Gobierno de facto amenazaron a periodistas locales y extranjeros que cubren las protestas en favor del presidente Morales. La directora de la cadena multinacional TeleSUR, Patricia Villegas, denunció este jueves la salida del aire del canal por la empresa de telecomunicaciones boliviana Entel S.A., lo que consideró como un nuevo acto de censura. El camarógrafo del medio Telefe Noticias, Lucio López, denunció que al equipo de la cadena de televisión argentina les pidieron evacuar el hotel en el que se hospedaban en La Paz. Otros comunicadores enviados especialmente por los canales A24, Crónica TV y TN, para cubrir la situación en el país, tuvieron que ser resguardados en la Embajada argentina en La Paz, al estar en peligro su integridad física por los recientes ataques sufridos durante las coberturas. El corresponsal del canal ruso RT, Francisco Guaita, fue increpado por opositores al presidente Morales durante una transmisión en vivo en plena calle y todo periodista realiza su labor bajo vigilancia amenazante.
