18 de julio de 2019
A días de su inicio, la aprobación del reglamento de la Superliga quedó trabada tras una reunión frustrada en las oficinas de la entidad en Puerto Madero. El foco del problema: los promedios. 11 de los 24 equipos que participarán del próximo certamen de Primera División están plantados en eliminar el sistema que determinarán los cuatro clubes que bajarán de categoría y definirlo por puntos. Y, aunque en la votación que se desarrolló la semana pasada ganó la postura de no innovar en la temporada que comenzará el 26 de julio, no se resignaron ante la derrota. El grupo que, en consonancia con la AFA (que abolió los promedios en la Primera Nacional –ex B Nacional–, Primera B, C y D) quiere que los descensos se definan solo por los puntos de la presente temporada no ingresó a la reunión. Se trata de los representantes de Banfield, Lanús, Estudiantes, Gimnasia, Newell’s, Rosario Central, Colón, Arsenal, Central Córdoba de Santiago del Estero, Patronato y Argentinos. Del otro lado de la mesa, sí se presentaron a sesionar los cinco equipos grandes (Boca, River, San Lorenzo, Racing e Independiente), Atlético Tucumán, Unión, Vélez, Huracán, Talleres, Godoy Cruz y Defensa y Justicia.
