18 de julio de 2019
«En 2018, la economía argentina sufrió el estancamiento de su crecimiento, alto desempleo y elevada inflación: el nivel de actividad económica se retrajo en un 2,6% y la inflación anual alcanzó al 47,6% hacia fin de año. Esta situación de deterioro económico le impidió a la administración Macri implementar las reformas estructurales que podrían haber orientado el manejo de variables constitutivas de la estanflación: altas tasas de interés, altos costos laborales, acceso al financiamiento, agobiante burocracia e infraestructura obsoleta». Así lo afirmó el Departamento de Estado de los Estados Unidos, a través de un documento oficial, en donde sostuvo que la caída de la demanda y la volatilidad financiera redujeron la capacidad del gobierno de Macri para promulgar el ajuste necesario y ha sofocado la inversión internacional en la Argentina. El informe también cuestiona que «en septiembre de 2018, Argentina estableció un nuevo impuesto a la exportación de bienes hasta el 31 de diciembre de 2020, y a partir de enero de 2019 empezó a aplicar un impuesto similar del 12% en muchas de sus exportaciones de servicios. Excepto por el caso del sector energético, el Gobierno ha fracasado en sus intentos de quebrar el poder de los sindicatos y promulgar las reformas necesarias para atraer la inversión internacional.
