28 de mayo de 2018
El estudio del Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas reveló que la vulnerabilidad externa subió 20% el año pasado y 97% desde diciembre de 2015. De este modo, el índice de vulnerabilidad argentina se ubicó en 2017 en niveles idénticos a los que derivaron en la crisis de 2001. El dato del Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas, se calculó a partir del avance de los desequilibrios en el plano comercial (suba de las importaciones y reprimarización de las exportaciones) y financiero (fuerte endeudamiento y fuga de capitales por ahorro). La falta de dólares fue uno de los principales desencadenantes de las crisis económicas del país en las últimas décadas. «Mayor vulnerabilidad externa significa sin duda mayor debilidad ante todo tipo de shock internacional», plantean en el informe del Observatorio. La apertura indiscriminada al flujo de capitales y la liberación al ingreso de importaciones dejaron fuertemente expuesta a la economía local, que se volvió dependiente de las condiciones mundiales. En los últimos años la salida de capitales récord y la suba notable del déficit comercial fueron factores claves para explicar el incremento de la vulnerabilidad argentina.
