11 de octubre de 2024
El proyecto de presupuesto presentado por el primer ministro de Francia, Michel Barnier, y su gabinete económico ante el Parlamento –todos ellos, en las antípodas del comunismo- incluye impuestos temporales más altos para quienes devenguen cierta cantidad al año y para las grandes empresas. También propone reducir gastos administrativos. Para alcanzar una ambiciosa meta de reducción del déficit fiscal, el gobierno de Francia acudió a quienes más tienen para ayudar a recaudar recursos. Unas 440 grandes empresas estarán sometidas, durante dos años, a una «contribución excepcional» sobre sus beneficios obtenidos en Francia en 2024 y 2025, lo que las hará partícipes de la recuperación de las finanzas públicas. La medida afecta a empresas con una facturación de al menos 1.000 millones de euros y debería aportar 8.000 millones de euros en 2025 y 4.000 millones de euros en 2026. Asimismo, se prevé introducir durante tres años una «contribución temporal y excepcional» a los hogares que ganen 250.000 euros -una sola persona- y 500.000 euros -una pareja-. El gravamen abarcaría a unos 65.000 contribuyentes y aportaría 2.000 millones de euros en 2025.
