2 de octubre de 2024
El Gobierno resolvió quitarle el estatus de refugiado político en el país al expresidente de Bolivia Evo Morales, condición otorgada por la gestión de Alberto Fernández a los pocos días de asumir como jefe de Estado, en diciembre de 2019. El 12 de diciembre de 2019, Morales arribó al país, junto con cuatro de sus colaboradores más cercanos, entre ellos su exvicepresidente, Álvaro García Linera; la exministra de Salud, Gabriela Montaño; y el exembajador de Bolivia ante la OEA, tras el golpe de Estado que empoderó a Jeanine Áñez. El expresidente boliviano, tras una breve estadía en México y un paso por Cuba, eligió Argentina como destino para comenzar una nueva etapa en su exilio.
