26 de septiembre de 2024
Tres países del Pacífico que son particularmente vulnerables con la crisis climática solicitaron que el ecocidio sea considerado como un crimen internacional. Aunque la pelea jurídica para que se incluya dentro del Estatuto de Roma lleva años, la presentación oficial coincide con la publicación de una encuesta que muestra que el 72% de los habitantes de los países del G20 respaldan la idea de criminalizar el daño generalizado al medio ambiente: que el ecocidio sea procesado por la Corte Penal Internacional. La iniciativa la presentaron los estados insulares de Vanuatu, Fiji y Samoa. Su intención es que se convierta en el quinto crimen que procesa la CPI, además del genocidio, los crímenes de lesa humanidad, los de guerra y el de agresión. La batalla jurídica no se ha quedado solo en las cortes internacionales. Diferentes países han modificado sus leyes para tratar el ecocidio como un crimen. Así lo hizo Bélgica a principios de 2024 y la Unión Europea lo incluyó como un delito calificado. Normativas similares se discuten en Perú, Brasil, Escocia, Italia y México.
