12 de septiembre de 2024
La decisión de los cinco diputados radicales Martín Arjol (Misiones), Mariano Campero (Tucumán), Mario Cervi (Neuquén), Luis Picat (Córdoba) y José Tournier (Corrientes) de plegarse al veto de Javier Milei al proyecto de movilidad jubilatoria en el Congreso, podría terminar con la fractura del bloque de la UCR en la Cámara Baja. Mientras que desde el Comité Nacional que preside Martín Lousteau y la Convención Nacional alineada con Facundo Manes piden desde la separación hasta la expulsión de los conversos, el jefe de la bancada Rodrigo de Loredo sostiene que no apartará a los díscolos del bloque. «Consideramos que es necesario un replanteo y un reordenamiento del Bloque de Diputados de la UCR, dejando que quienes han elegido otro camino lo transiten, y reafirmando los valores de identidad de nuestro espacio político», dice la misiva que Facundo Manes junto a otros diez radicales le enviaron a De Loredo. Fuentes cercanas al jefe de la bancada, sostienen que, sin embargo, el cordobés no va a apartar a nadie: «No hacemos macartismo», afirmaron. Por lo pronto, los radicales ya perdieron una banca tras la renuncia del entrerriano Pedro Galimberti para asumir en la Comisión Técnica Mixta de Salto Grande que le ofreció el gobernador macrista Rogelio Frigerio, banca que quedó para una representante del PRO.
