2 de agosto de 2024
El papa Francisco visitó a la religiosa Geneviève Jeanningros, sobrina de Léoni Duquet, una de las monjas francesas desaparecida durante la última dictadura en un operativo de espionaje y secuestro del que participó Alfredo Astiz. El encuentro tuvo lugar en Roma, en la comunidad Pequeñas Hermanas de Jesús de Charles de Foucauld, donde sirve Jeanningros, que concreta un proyecto humanista con personas de la comunidad LGBT+, pobres y trabajadores nómades de circos. Ambos se saludaron cariñosamente y mostraron sonrientes frente a la escasa prensa que estuvo en el lugar. El pontífice la apoda «enfant terrible» y suele verla cada miércoles al final de la Audiencia General, según informó Vatican News, el sitio oficial de noticias de la Santa Sede. La difusión del encuentro se produce en el marco del escándalo del que son protagonistas el victimario de Duquet y seis diputados del oficialismo que, bajo la fachada de una «visita humanitaria», reivindicaron al represor condenado por genocidio.
