11 de marzo de 2024
Kornblihtt luce en la foto entre sonriente y sorprendido. Está parado en la puerta del Congreso con un cartel que le había alcanzado otro manifestante con su propia cara y una frase que dice «No está bien, está mal». Corrían años del macrismo en la presidencia y el científico era la cara no solo contra aquellos recortes en ciencia sino también por la lucha a favor de la ley por la interrupción voluntaria del embarazo. Esa repentina notoriedad pública asegura que «no se le sube a la cabeza» y hasta a veces lo incomoda. Así rememora aquella situación: «Cuando yo hablé en Senadores defendiendo el proyecto de ley de interrupción voluntaria del embarazo, al final una de las senadoras quería poner en mi boca que yo estaba a favor de la eugenesia en caso de que se demostrara que los fetos podrían tener síndrome de Down. Yo reaccioné ante eso. Pero lo que esta gente no entendía es que una mujer que sabe que su feto cuando nazca pueda tener síndrome de Down puede decidir tenerlo y una mujer que sabe que su feto cuando nazca no va a tener nada detectable puede decidir no tenerlo. Porque la decisión no está determinada por las características genéticas o cromosómicas del bebé que va a nacer».
