17 de noviembre de 2023
Cada cuatro horas, una persona afrodescendiente murió en Brasil en 2022 como consecuencia de intervenciones policiales, reveló ayer un informe de una red de oenegés especializadas en seguridad pública. El 87% de las muertes a manos de la Policía en 2022 fueron personas afrodescendientes, de acuerdo con el informe «La bala no erra al negro», elaborado por la Red de Observatorios de la Seguridad. El trabajo analizó boletines policiales de ocho estados brasileños, entre ellos Bahía (noreste), São Paulo (sudeste) y Río de Janeiro (sudeste), con un saldo de 2.770 personas negras muertas. Por cuarto año consecutivo, la población afrodescendiente fue la mayor víctima de la violencia policial, en un país donde poco más de la mitad de sus habitantes (56%) se declaran negros o mestizos.
