25 de febrero de 2025
–¿Cuál es su análisis acerca del escándalo de la criptomoneda $LIBRA que tuvo como protagonista al presidente Milei?
–Mafia y fascismo son poderes complementarios que en la Argentina tienen un carácter dependiente de las clases dominantes y sostienen la estructura del capitalismo. Hoy lo privado, el mercado, las corporaciones y los monopolios globales absolutistas han copado el corazón de la res publica, de la estatalidad. Milei no quiere destruir el Estado, me parece, lo que quiere es destruir el Estado de lo social, de lo público, y reconvertirlo en negocio puesto a disposición de los monopolios locales y globales. Milei es una expansión de Macri. En el año 38, el presidente de los Estados Unidos, Franklin Roosevelt, dio un discurso en el Congreso de la Nación de los Estados Unidos y dio una definición de fascismo. Según él, la esencia del fascismo está en esta idea: de que la propiedad del Estado es copada por parte de un individuo, de un grupo o de cualquier otro que controle el poder privado. Para Roosevelt esa sería la esencia del fascismo. Si consideramos su definición, podemos trasladar esa racionalidad a la estafa que se elaboró el 14 de febrero. Ese día, la cúspide del Estado promovió una actividad privada. Ahí hay una homología con la del fascismo que trae a colación Roosevelt. Además, en esa criptoestafa podemos reconocer dos elementos que están en la base de la racionalidad mafiosa: la corrupción y la colusión.
–¿Cómo funcionan esos dos elementos?
–Corrupción y colusión activan el resorte íntimo del poder mafioso. La corrupción transgrede siempre las reglas de la transparencia y en tanto práctica de la máquina política viola los códigos morales. Ahora, ¿cuándo se activa? En general, cuando las normas se perciben inadecuadas y los comportamientos se perciben como ineficaces. La colusión, en cambio, es el entendimiento secreto entre dos o más sujetos para conseguir una finalidad ilícita o para acordar una línea de acción común en contra de terceros. Corrupción y colusión son dos dimensiones que también animan la criptoestafa que vio involucrado al presidente. Se trató de un acto de corrupción, en el que se transgredió la regla de la transparencia, y un acto de colusión: 40.000 y pico de personas estafadas.
