26 de octubre de 2024
Según el último informe elaborado por el centro de Capacitación y Estudios sobre Trabajo y Desarrollo (CETyD) de la Universidad de San Martín (UNSAM), entre inicios de 2023 y este año la cantidad de empleados registrados del sector privado bajo la línea de pobreza se incrementó un 71% mientras que la de empleados públicos escaló al 154%. Al mismo tiempo, la indigencia –no tener siquiera lo mínimo para comer- es una realidad corriente entre los informales ya que el 24% ingresó este año a esa categoría.
De acuerdo al relevamiento, el actual contexto “evidencia que el trabajo formal también ha dejado de ser una garantía de inclusión social”. En este sentido, sostiene que “una de las novedades más relevantes de la etapa radica en que la pobreza dejó de ser un fenómeno minoritario para los trabajadores formales y pasó a representar la situación de casi un tercio de ese universo”.
El trabajo señala además, que esta situación se da en un marco de aumento de la cantidad de personas que buscan trabajo por “la necesidad de sumar ingresos a los hogares por la recesión” y a la par de la destrucción de puestos en actividades clave como industria y construcción, que llevó la tasa de desempleo del 6,2% al 7,6% (entre 2T 2023 y 2T 2024) contabilizándose 308 mil desocupados nuevos.
