26 de septiembre de 2024
En el Kursaal 1, la sala más importante de la imponente sede del festival, donde ayer se exhibió El hombre que amaba los platos voladores, película de Diego Lerman con Leonardo Sbaraglia como el periodista sensacionalista José de Zer, José Luis Rebordinos, director de la muestra, leyó una declaración oficial del equipo que lidera: «Hoy, el Festival de Cine de San Sebastián como manifestación cultural que es, no puede permanecer al margen del desmantelamiento de una cinematografía que es de las más importantes de América Latina por parte de un gobierno que, además, justifica a una dictadura militar que asesinó a miles de ciudadanos ¡Aguante el cine argentino!». Luego de la lectura del texto también en euskera e inglés, la directora y dramaturga Lola Arias, la actriz y cineasta María Alché y la intérprete Maricel Alvarez, leyeron un comunicado de los artistas argentinos: «En la próxima edición de San Sebastián no habrá 26 películas. Probablemente haya 5, 2, ninguna. Imaginemos lo que eso significa en los cines de la Argentina, sin películas nacionales que proyectar, en las que nuestro público pueda verse, pensarse. Al igual que la ciencia, la universidad pública, los jubilados, el cine es una moneda de cambio más en una guerra cultural que a nadie beneficia y que no aporta nada a la nación. Más bien parece una cortina de humo para distraer a la sociedad en una economía donde día a día se hace más difícil acceder a las cosas más elementales, generando hambre, ignorancia y odio. Esto es parte de la agenda de un gobierno ultraliberal que intenta promocionar como libertad la destrucción de nuestra memoria y nuestra soberanía cultural».
