27 de agosto de 2024
El nuevo gobierno laborista británico pretende gravar las escuelas privadas para dar más medios a la educación pública. La medida puede crear miles de empleos docentes en las escuelas estatales. El primer ministro Keir Starmer, que asumió sus funciones tras las legislativas del 4 de julio, no deja de repetir que no tiene «nada contra las escuelas privadas», que cuentan con unos 600.000 alumnos, un 6,5% del total en el Reino Unido. Pero «todos los padres tienen ambiciones para sus hijos», afirmó el dirigente, que llevó a sus dos hijos a la escuela pública de su barrio en el norte de Londres. «Para los alumnos de la pública que no tienen los profesores que necesitan (…) es un problema para la vida», agregó. Después de años de austeridad en los servicios públicos y profundización de las desigualdades, el gobierno confirmó en julio que suprimía la exención del IVA aplicada a las matrículas de las escuelas privadas. La medida debe de aportar unos ingresos de 1.600 millones de libras esterlinas suplementarios (unos U$S 2.100 millones) que permitirían financiar 6.500 nuevos puestos de profesor en la enseñanza pública.
