26 de agosto de 2024
El gobierno local de Áncash, región en el norte de Perú, declaró al agua de los ríos Santa y Tablachaca «no apta para el consumo humano», tras haber realizado una investigación que concluye que contiene elevados niveles de hierro, arsénico y manganeso, derivados de la actividad minera. A principios de agosto, estos ríos presentaban agua anaranjada que alertó a la población, por lo que tanto el gobierno regional como organismos ambientales tomaron muestras para evaluar el estado de fisicoquímicos y metales pesados. El congresista Elías Varas -quien difundió el informe en redes sociales- pidió la declaratoria de emergencia ambiental en la zona al gobierno regional de Áncash y al ministerio del Ambiente. También, solicitó a la Fiscalía del Ambiente «la sanción para los responsables a este atentado a la salud pública». Cuando se difundieron las imágenes del agua anaranjada, el ministro de Ambiente de Perú, Juan Carlos Castro, señaló a la «minería ilegal» como fuente de la contaminación.
