7 de mayo de 2024
Entre las «voces acalladas» que recupera La llamada se cuentan sobrevivientes de la ESMA que fueron repudiados como colaboradores de la represión. Según estos relatos, la distinción entre «staff» y «ministaff» entre los prisioneros forzados a trabajo esclavo no fue tal sino una invención del exmilitar Jorge Eduardo Acosta. Otros testimonios como el de Pilar Calveiro en su libro Poder y desaparición señalan en cambio que en el «ministaff» estaban los prisioneros que cambiaron de bando y en el «staff» los que tramaron lazos de solidaridad y de resistencia.
«Hay mucha discusión al respecto», dice Guerriero. «Las personas que estaban en lo que se denominó ministaff tienen una versión distinta. No es la intención del libro discutir esas versiones», agrega. La llamada refiere no obstante la exclusión que afrontaron esos sobrevivientes: «Gente que tuvo un estigma muy fuerte y con la cual nadie quería hablar, a pesar de que podían aportar información», agrega la autora. «Creo que eso muestra también la complejidad de lo que ocurrió. Y hay historias más complejas que otras. Para meterse en temas así no basta con una conversación de tres horas, hay que dedicar mucho tiempo. Sacar los claroscuros es tranquilizador, calma tener las cosas más claras y decir quién era quién o hacía qué. Pero en estas situaciones está todo más mezclado».
