28 de febrero de 2024
La empresa Mirgor, propiedad de la familia Caputo, despidió a 68 supervisores metalmecánicos de su planta en Río Grande, en la provincia de Tierra del Fuego. El conflicto se originó por un cambio en el convenio colectivo de trabajo. Los despidos se producen en el marco de un conflicto que se remonta a más de un año. La empresa buscaba cambiar el convenio colectivo de trabajo de los supervisores de autopartista a electrónica, lo que implicaba una reducción del 20% en sus salarios. Los trabajadores, nucleados en el gremio de los Supervisores (Asimra), se negaron a aceptar la medida. Mirgor había intentado negociar con los trabajadores individualmente, logrando que algunos aceptaran el cambio de convenio. Sin embargo, Asimra mantuvo su rechazo. Ante la negativa de los supervisores, la empresa decidió despedirlos. El Ministerio de Trabajo local intervino y dictó conciliación obligatoria, abriendo un período de 15 días para que las partes busquen una solución.
