11 de noviembre de 2023
Bajo la consigna “Ser familiar de un genocida no te hace cómplice”, la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación abrirá una línea de contención para familiares de represores condenados por delitos de lesa humanidad.
Según se informó oficialmente, la iniciativa va dirigida a familiares de personal de las fuerzas armadas y de seguridad responsables de crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura cívico militar en Argentina que repudian y cuestionan su accionar durante ese periodo y necesiten asesoría, acompañamiento psicológico y gestiones administrativas.
La idea del acompañamiento surgió a partir de testimonios de nietos y nietas de genocidas, quienes como parte de la campaña contra el negacionismo que viene realizando la Secretaría, relataron la difícil situación que vivieron luego de conocer que sus abuelos eran criminales y estaban siendo juzgados por delitos de lesa humanidad.
“Recuerdo llegar a mi casa del colegio y que mi mamá me diga que mi abuelo estaba preso en San Luis y lo iban a enjuiciar. Fue un baldazo de agua fría porque era una historia que no conocía. En ese momento, uno siente que pierde la identidad y comienza un camino de empezar a saber quién soy y que fue todo lo que paso en mi vida todo ese tiempo. Empezar a vivir con esta verdad es empezar a vivir con la identidad de uno. Empezar a saber quién realmente soy, quién realmente es mi abuelo, cuál es la historia de mi familia, de mi sangre”, contó Augusto De Bernardi.
Para asistir a personas que repudian y cuestionan el accionar de su familiar genocida, la Secretaría habilitó el teléfono 0800-122-5878 o el WhatsApp al 11 4091-7352.
