30 de noviembre de 2021
Con la temporada de verano que promete ser todo un éxito, los espectáculos con aforo completo, la vuelta en gran medida al trabajo presencial y las calles abarrotadas de gente, disminuyó el nivel de alerta. Bajó la percepción del riesgo y frente a los síntomas compatibles con COVID la gente ya no se testea. Así lo observa Leda Guzzi, que sostiene que es importante testearse rápidamente para determinar si se está contagiado o no «porque eso tiene implicancia en todo el entorno». Con respecto a posibles medidas de restricción, la médica infectóloga repara en que «lo que va a marcar la evolución de las decisiones sanitarias será el grado de hospitalización que haya y en qué medida se tensiona el sistema de salud. Hoy tenemos relativamente pocos casos y pocas hospitalizaciones y fallecimientos, lo que permite que se siga manteniendo una vida casi normal. Pero si en algún momento tenemos tensión del sistema sanitario, lamentablemente no quedará otra que volver a las restricciones, como está pasando en países de Europa».
