4 de abril de 2019
Tras recibir una orden de detención judicial, el empresario de la carne, Alberto Samid, se resistió a la misma y sostuvo: «No me voy a entregar con estos tipos. No voy a ser un preso político más, prefiero ser un fugado». La resolución se dio en el marco del juicio por asociación ilícita y evasión fiscal que lleva adelante el Tribunal Oral en lo Penal Económico 1, que en marzo inició el proceso contra Samid, parte de su familia y otros empresarios frigoríficos por una denuncia hecha en 1996 por la entonces DGI. El «Rey de la carne» hizo su descargo en una entrevista televisiva en la que denunció un pedido de extorsión por 1.800.000 dólares por parte del fiscal Gabriel Pérez Barberá. «Cuando Carlos Stornelli vaya a declarar a Dolores y entregue su teléfono celular, yo me voy a presentar. ¡Esa es la Justicia de Comodoro Py! Ellos no respetan la Justicia, ¿yo la tengo que respetar?», desafió un exaltado Samid, e insistió con que no iría a las audiencias finales del juicio oral ante el TOP 1. «Me quieren mandar a tomar agua podrida con los muchachos a Ezeiza», expresó el dirigente peronista en referencia a los empresarios ligados al kirchnerismo detenidos.
