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A los 37 años, y tras obtener un nuevo triunfo con Las Leonas, la mejor jugadora argentina dejó la actividad. Recorrido por la trayectoria de un símbolo del deporte nacional.

 

Bien alto. Jugadoras del equipo argentino levantan a Aymar tras su partido de despedida en el Seleccionado. (DYN)

La definición por penales ante Australia en el Champions Trophy disputado en Mendoza será la última imagen de Luciana Aymar en una cancha de hockey. Las Leonas ganaron esa instancia por 3-1 y se consagraron nuevamente, pero la nota destacada fue el retiro de la mejor jugadora de la historia de esta especialidad.
Si bien venía amagando hacía años con abandonar la actividad, sus compañeras y el medio en general le hacían aplazar esa decisión. Y es que el nivel de Aymar nunca bajó. Aún hoy, a los 37 años, la performance de la Maga, tal es su apodo, está muy por encima de la del resto de las jugadoras de todo el mundo, algo que volvió a quedar demostrado recientemente en Mendoza.
La Maradona del hockey. Ese es uno de los apodos que se ganó Luciana Aymar a lo largo de su carrera. Y no se trata de una exageración. Lucha fue elegida ocho veces como la Mejor Jugadora del Mundo por  la Federación Internacional de Hockey, el ente rector de este deporte a nivel mundial. Aymar fue distinguida con este galardón en 2001, 2004, 2005, 2007, 2008, 2009, 2010 y 2013. Por supuesto, es la única en haberlo logrado en 8 ocasiones, y también la única en haberlo conseguido 4 veces consecutivas. Y podría ganarlo por novena vez, si es que la eligen como la mejor de 2014.
Aymar nació en Rosario el 10 de agosto de 1977. Comenzó a jugar al hockey en el club Fisherton, para luego desarrollar una dilatada carrera en Argentina y el exterior: Jockey de Rosario, Rot Weiss de Alemania, Real Club de Polo de Barcelona, Quilmes y GEBA fueron los clubes que tuvieron a Lucha en sus filas. Dueña de un singular talento, con Las Leonas jugó más de 17 años, completando más de 350 partidos y habiendo anotado más de 150 goles. Basta consignar un dato para advertir su influencia en el equipo albiceleste: desde que se puso la camiseta de la Selección argentina por primera vez, Las Leonas jamás bajaron de un cuarto puesto en los torneos internacionales.
Por otra parte, Aymar se convirtió en 2012 en la deportista argentina con mayor cantidad de medallas olímpicas (4) igualando la marca del regatista Carlos Mauricio Espínola, hoy secretario de Deportes de la Nación. Claro que la rosarina lo logró en 4 Juegos Olímpicos distintos, lo que resalta aún más su logro. Representando a Argentina ganó las medallas de Plata en Sidney 2000 y Londres 2012, y las de Bronce en Atenas 2004 y Beijing 2008. Se añade otro hecho relevante: en los últimos juegos Aymar fue la abanderada de la delegación argentina, lo que demuestra la importancia de su figura en el deporte nacional.
Además, la Maga, otro de sus apodos, consiguió dos Copas del Mundo con la Selección en Australia 2002 y Argentina 2010, y dos medallas de Bronce en la misma competición en los años 2006 y 2014. A eso hay que sumarle 6 títulos de Champions Trophy, una competencia que juegan año a año las 8 mejores selecciones del mundo.

 

El legado
Pero más allá de los números y conquistas, que impresionan por su calidad y su cantidad, Aymar logró algo que pocos deportistas pudieron hacer en Argentina: popularizar un deporte. Lucha ocupó el lugar vacante en el deporte femenino dejado por Gabriela Sabatini hace ya varios años. En los 90, las chicas argentinas quería jugar al tenis para copiar a Gaby. Hoy, el modelo a seguir es Aymar: «Quería jugar mundiales, juegos olímpicos, ser diferente, ser una deportista reconocida. Lograr posicionar al hockey como un deporte popular. Y por suerte, con mucho esfuerzo y con mucha dedicación, y con muchas presiones, lo he conseguido», dijo la rosarina tras su retiro.
En 2000 había 39.000 jugadoras mayores de 12 años federadas en el país. Hoy, esa cifra asciende a más de 123.000, y en eso mucho tuvo que ver Aymar. Lucha es, además, una de las deportistas que más venden en Argentina. Varias marcas la eligen para sus campañas publicitarias y aprovechan su imagen para promocionar sus productos, algo que es doblemente destacable porque se trata de una figura que viene de un deporte amateur como lo es el hockey.
Tan importante fue Luciana Aymar para el hockey argentino que hasta sus compañeras proponen un homenaje: «Hay que retirar la camiseta número 8», sugirió Carla Rebecchi, delantera de Las Leonas y una de las que deberá tomar la posta que deja la rosarina, quien ya siente la nostalgia típica del deportista que ya no es: «El hockey me dio todo y yo le di todo al hockey. El vacío que me va a quedar no se llena con nada. Esa sensación cuando empieza a sonar el himno, meter un gol con la camiseta argentina, esa adrenalina…», se descargó Lucha en una entrevista con la revista Rumbos antes del Champions Trophy en Mendoza.
Por lo pronto, el hockey argentino se queda sin su máxima figura histórica y referente no solo de esta actividad, sino del deporte nacional en su conjunto. En abril de 2015 se estrenará un documental sobre su carrera, que repasa hitos y momentos en un deporte que ya no la tendrá en la cancha regalando su talento. Un vacío difícil de llenar.

Germán Esmerado