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El santafesino enfrentará el próximo 3 de mayo al estadounidense, multicampeón y gran figura, en una pelea que se vislumbra como histórica para el pugilismo argentino.

 

Duelo. Maidana (izquierda) enfrentará a Mayweather en los Estados Unidos, patria de quien es considerado el mejor boxeador actual. (Télam y AFP/Dachary)

Minutos después de su resonante triunfo sobre Adrien Broner, el pasado 14 de diciembre en el estadio AlamoDome de San Antonio, Estados Unidos, Marcos El Chino Maidana abrió las puertas de su vestuario y se enfrentó con los periodistas argentinos. Tres cosas dijo en medio de la euforia por haberse convertido en el flamante campeón mundial wélter de la Asociación Mundial del Boxeo (AMB): «Estoy feliz, pero el combate fue muy duro y no veo la hora de meterme en la cama»; «Me siento preparado para pelear con Mayweather»; «Quiero regresar a mi pueblo y abrazarme con mi gente, me encantaría volver con el sonido de las sirenas y la bocina de los autos». También dijo sentirse agradecido y orgulloso. No era para menos: acababa de quitarle el título a un boxeador de condiciones probadas como Broner, quien, con sólo 24 años, ha sido campeón en tres categorías diferentes (superpluma, ligero y wélter) y es presentado por la prensa estadounidense como el sucesor natural de Floyd Joy Sinclair, nombre verdadero del mismísimo Floyd Mayweather. Aquella noche El Chino Maidana lo dejó sin invicto y sin corona, luego de ponerlo un par de veces al borde del nocaut y la decisión final de los jueces, quienes confirmaron la victoria más importante de su carrera: 115-110, 116-109 y 117-109 a favor del hombre nacido en Margarita, un pueblo de 5.000 habitantes ubicado al norte de la provincia de Santa Fe.

 

Nos vemos en el ring
«La actuación de Maidana atrajo inmediatamente mi atención. Es un peleador muy experimentado que trae al cuadrilátero el peligro de nocaut. Veremos si él puede hacer lo que otros 45 han intentado y no han podido: derrotarme», subrayó Mayweather a la hora de comunicar el combate acordado con el púgil santafesino. La velada está programada para el próximo 3 de mayo en Brooklyn o en Las Vegas, sede de peleas memorables y emblema de los formidables negocios de apuestas y marketing publicitario que genera la industria del boxeo. Ese día Mayweather, el principal ícono del pugilismo contemporáneo, histriónico y genial, pondrá en juego el Título del Consejo Mundial de Boxeo (CMB), intentando unificar las coronas de la AMB y del CMB en la categoría wélter (hasta 147 libras o  66,67 kilogramos). Por su parte, y más allá de los títulos en disputa, El Chino Maidana tendrá una cita con la gloria.
Mayweather nació hace 37 años en Michigan y ostenta un invicto profesional de 45 peleas, 26 de las cuales terminaron por la vía rápida. Ha sido campeón del mundo en cinco categorías distintas (superpluma, ligero, superligero, wélter y superwélter) y es considerado el mejor boxeador «peso por peso» de la actualidad, y hasta algunos se animan a decir de las últimas décadas. La realidad es que Pretty Boy Floyd, tal como lo apodan, ha entrado en la etapa final de su carrera y parece dispuesto a agigantar su figura antes de que los fanáticos lo conviertan en mármol y los especialistas empiecen la comparación con los grandes boxeadores de la historia. Luego de amagar con el retiro y permanecer 64 días encerrado en un Centro Correccional por «agresión y violencia doméstica», Mayweather firmó en 2012 un contrato millonario con Showtime, productora de servicios televisivos por suscripción, comprometiéndose a realizar seis nuevos combates.
El año pasado el múltiple campeón realizó dos de esas peleas. En mayo de 2013 retuvo, por decisión unánime en las tarjetas, el título wélter del CMB ante su compatriota Robert Guerrero; meses después venció por decisión mayoritaria al mexicano Saúl Canelo Álvarez, obteniendo los títulos superwélter del CMB  y la AMB y mostrando intactos los reflejos y la velocidad de piernas y manos que han caracterizado su increíble trayectoria. «No se trata solamente de ganar, sino de ser el mejor de historia», expresó Mayweather ante los micrófonos que inundaron el ring. Llevaba puesta una gorra en la que se leía la frase: «The best ever» («El mejor de todos los tiempos»). Ahora tendrá que ganarle a Maidana para seguir alimentando una leyenda que aún sigue bailando y regalando espectáculo cada vez que sube al cuadrilátero.
«Entonces, nos vemos en el ring». Con ese tuit medido y expectante reaccionó Maidana una vez que fue confirmada la pelea con Mayweather, una chance que añoran el filipino Manny Pacquiao, el británico Amir Kahn y hasta el propio Sergio Maravilla Martínez, hoy concentrado en la riesgosa defensa del título de peso mediano (hasta 160 libras o 72,56 kilogramos) frente al puertorriqueño Miguel Cotto. Todos tendrán que esperar. Es la hora y el momento del Chino Maidana, un peleador de puños pesados que ha adquirido la destreza suficiente para ganarse un lugar entre la elite del boxeo mundial.
Debutó como profesional en 2004, en un combate disputado en el club Regatas de Corrientes, alejado del brillo mundial que le entrega el próximo desafío con Mayweather. Desde entonces sumó 38 peleas, con 3 derrotas y 31 victorias por nocaut. Fue campeón mundial de la AMB en la categoría superligero (hasta 140 libras o 63,5 kilogramos) y a partir de 2012 comenzó a competir en el peso wélter. Las victorias contra Josesito López y el mencionado Broner en 2013 terminaron de abrirle esta oportunidad histórica para el boxeo y el deporte argentino. Por ahora, mientras la industria pone en marcha su show mediático, Maidana se entrena y empieza a diseñar su plan de pelea, aunque la verdad será escrita a partir del primer campanazo. Y el Chino sueña con volver a Margarita, su pueblo natal, y escuchar el sonido de las sirenas.

Lautaro Cossia