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La Selección nacional masculina se prepara para el Mundial que se jugará en el país europeo a partir del 30 de agosto. Dudas sobre la participación de Emanuel Ginóbili.

 

Luis Scola. Actual jugador de los Indiana Pacers de la NBA, es uno de los números puestos del equipo que viajará al Mundial. (Ramírez/AFP/Dachary)

El Mundial de Básquet disputado en la ciudad de Indianápolis en 2002 fue el comienzo de una etapa brillante para el equipo argentino. La Selección masculina, de la mano del entrenador Rubén Magnano y de una camada de jóvenes talentosos, irrumpió con fuerza en el mundo de la pelota naranja dando un cimbronazo que aún hoy retumba: le ganó al local, a Estados Unidos, potencia indiscutida de la disciplina con su –hasta ese momento– imbatible Dream Team, y lo eliminó del torneo. Argentina finalmente fue segunda tras perder la final ante Yugoslavia, pero ese campeonato mundial fue el inicio de una época brillante. De hecho, el grupo de jugadores que protagonizó la última década en la Selección nacional se ganó el mote de Generación Dorada luego de obtener la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004, un hecho histórico para el básquet argentino, que nunca había obtenido semejante logro. Muchos de los integrantes de esta camada inolvidable estarán, quizás, dando sus últimas batallas con la camiseta celeste y blanca en la próxima contienda en la península ibérica, donde se medirán con los mejores.

 

Certezas e incógnitas
La Copa Mundial de Básquet España 2014 comenzará el 30 de agosto y terminará el 14 de setiembre. Serán 24 las selecciones que participarán del certamen, distribuidas en cuatro grupos de seis integrantes cada uno. Los cuatro primeros de cada zona clasificarán a los octavos de final, donde comenzarán los duelos de eliminación directa para luego llegar a la final y conocer al nuevo campeón. Por localía y porque es una de las grandes animadoras en los últimos años, la selección española es la gran candidata. Otros equipos que prometen pisar fuerte en el torneo son Francia, Serbia y Lituania. De todas maneras, la selección a la que se apuestan las mayores fichas es siempre la misma: Estados Unidos, que llegará con un plantel de figuras encabezado por Kevin Durant, el mejor jugador de la última temporada de la NBA.
La Selección argentina fue cabeza de serie en el sorteo y recaló en el Grupo B, una zona que, a priori, no debería presentar dificultades, pero en la que los albicelestes deberán luchar por una buena ubicación, ya que en octavos de final se cruzarán con alguna selección del Grupo A, uno de los más fuertes del Mundial. Croacia, Grecia, Puerto Rico, Senegal y Filipinas son los equipos que acompañarán a los de Julio Lamas en la fase inicial. El objetivo argentino será ganar la zona, aunque los resultados dependerán del plantel que dispondrá el entrenador en el campeonato.
Emanuel Ginóbili había dado el sí a su participación en el campeonato del mundo y eso elevaba las chances de Argentina de estar entre los favoritos, llegar al menos a las semifinales y subirse al podio. Pero lo que en principio fue un panorama excepcional para la Selección de a poco se fue oscureciendo, ya que apareció una lesión en la pierna derecha del bahiense que mantendrá en duda su participación hasta último momento. Tras consagrarse en la NBA con San Antonio Spurs, consiguiendo así su cuarto anillo en la mejor liga de básquet del mundo, Ginóbili se fue de vacaciones con su familia, no sin antes asegurar que estaría en el Mundial de España. Lo que no esperaba era la noticia que le dieron las autoridades de los Spurs a la vuelta de las vacaciones: estudios médicos hechos al terminar la temporada mostraban una microfractura por estrés en el peroné de la pierna derecha. Con este argumento, San Antonio presionó para que Ginóbili se baje de la Copa del Mundo y así cuidar a una de sus estrellas (tiene una temporada más de contrato), algo que a Manu no le gustó nada. Por eso buscó una segunda opinión en el médico de la Selección argentina, Diego Grippo, y declaró que hará lo imposible por estar en España. Pero todo dependerá de cómo se recupere el jugador.
Más allá de la duda sobre la participación de Ginóbili, las certezas pasan por Luis Scola y Pablo Prigioni –otros dos argentinos que juegan en la NBA que ya dieron el sí–, por Andrés Nocioni, que se destaca en España, y por Facundo Campazzo, la estrella ascendente del básquet argentino. Ellos cuatro deberán ser los pilares del conjunto de Lamas, ya que, además, otras dos piezas importantes del equipo también están en duda: Carlos Delfino, otro argentino que juega en la NBA, y Juan Gutiérrez, pivot que jugó en la liga española la temporada pasada. La presencia de Ginóbili sería importante, además, porque este torneo, probablemente, sea el último campeonato de este nivel de importancia que el bahiense dispute con la camiseta argentina. Es probable que no esté lejos el adiós del líder de una generación de jugadores que lo tuvo siempre como referente principal. Si bien Scola y Nocioni, otros dos jugadores que aún se mantienen en actividad, también fueron parte de este proceso que arrancó en 2002, lo cierto es que la renovación generacional comienza a ser un desafío persistente para el Seleccionado que tantas alegrías les dio a los argentinos.

Germán Esmerado