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Siguen las repercusiones por la aparición del primer gobierno de izquierda en Alemania tras la reunificación. La llegada del sindicalista Bodo Ramelow a la presidencia regional de Turingia terminó con la hegemonía del oficialismo democristiano, que estuvo al frente del distrito oriental por un cuarto de siglo. Entre las primeras medidas que tomará la nueva gestión de la coalición entre Die Linke (La Izquierda), socialdemócratas y verdes –conocida como rojo, rojo y verde– están la de instalar la gratuidad de guarderías para niños, terminar con la política de endeudamiento, sumar 500 profesores nuevos cada año y recortar el accionar de los informantes de la inteligencia nacional. Aunque Ramelow declaró que su prioridad será la situación en Turingia, algunos análisis sugieren que esta alianza podría replicarse en el Parlamento nacional y sacudir un tablero político dominado hasta ahora por la canciller Angela Merkel.