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El estadounidense logró instalarse en la cima de la disciplina a fuerza de talento. Perfil de un pugilista que explota al máximo su imagen y atrae audiencias masivas.

 

De leyenda. Por sus combates ganados y sus records, Floyd es considerado como uno de los mejores boxeadores de la historia. (AFP/Dachary)

El sueño americano. Ese parece ser el lema de Floyd Mayweather Jr. a la hora de vivir su vida. El nacido en Michigan es una máquina de generar dinero, desde sus combates sobre el ring, y también debido a su extrovertido carácter y sus apariciones públicas en televisión. El invicto de 36 años hace gala de un boxeo casi perfecto y a partir de allí creó un personaje que, en Estados Unidos, vende, y mucho.
Floyd Joy Sinclair, tal el nombre real de Mayweather, iba a ser boxeador, de eso no quedaban dudas. Su padre había sido púgil profesional y su tío, apodado The Black Mamba, hasta había conseguido un título mundial. Ya sus primeros pasos en el mundo de los guantes fueron fructíferos. Como amateur, Mayweather peleó 90 veces, con 84 triunfos. Tan buena fue su campaña que fue elegido para formar parte del equipo estadounidense para los Juegos Olímpicos de Atlanta en 1996, donde obtuvo la medalla de bronce. Ese fue su despegue como boxeador.
Ese mismo año, Mayweather comenzó su carrera como profesional venciendo a Roberto Apodaca en la categoría superpluma, una de las cinco en las que sería campeón del mundo. Hoy, 17 años después de aquel debut, el norteamericano cuenta con un récord de 45 peleas invicto y es considerado el mejor boxeador libra por libra –es decir, de todas las categorías– y uno de los mejores de la historia.
Sobre el ring, Mayweather hace gala de una técnica muy depurada, una pegada firme pero no de las más fuertes, y una velocidad y agilidad nunca vistas. Money, tal el apodo que le pusieron en Estados Unidos por su capacidad para generar dinero, suele pelear con la guardia baja y mostrando la cabeza a su rival para que este intente hacer blanco, en una actitud que no sólo es provocativa, sino también una estrategia para poder contragolpear gracias a su velocidad. Mayweather, además, cuenta con, quizás, la mejor defensa de la historia del boxeo. La posición de sus brazos y de su cuerpo ante cada ataque rival es perfecta y no deja que casi ninguno de los golpes llegue a dar en su cuerpo o en su cabeza.
A Mayweather le divierte boxear. Se le nota cada vez que sube al ring, con una sonrisa. Prueba de ello es su última pelea con el mexicano Saúl Álvarez el 14 de setiembre pasado. Mientras su rival estaba serio en su esquina antes de empezar la pelea, Money sonreía a cuanta cámara tuviese cerca. Y como para seguir alimentando el pan y circo que es su vida, Floyd subió al ring con los raperos 50 Cent y Lil’ Wayne y con el fenómeno teen Justin Bieber. Ya con la pelea comenzada, Mayweather se puso serio y dio una nueva clase de pugilismo, 12 rounds a un gran nivel, con momentos de sobriedad y otros de show, tal es su estilo.

 

Ostentaciones
Fuera del ring, Floyd Mayweather es el típico estadounidense arrogante, exhibicionista y que hace de la ostentación su leitmotiv. Todo lo que hace gira alrededor de la plata. Famosos son los videos que sube a las redes sociales en los que se lo puede ver «enseñando» a contar un millón de dólares o mostrando las joyas que lleva encima. Mayweather se mueve con efectivo, a todos lados a los que va lleva una inmensa cantidad de dinero en billetes de 100, siempre en una bolsa Ziploc.
Las apuestas son otro de los ámbitos en los que Money se mueve como pez en el agua. En junio de este año apostó nada menos que 6 millones de dólares a que el equipo Miami Heat de la NBA iba a consagrase campeón. Y ganó, claro. El boxeador embolsó cerca de 11 millones de la moneda estadounidense y, por supuesto, subió la foto del ticket con las ganancias a las redes sociales.
Mayweather es hoy el deportista que más factura a nivel mundial. Si bien este año cedió el primer puesto del ranking a manos del golfista Tiger Woods, esto se debió a que el boxeador apenas combatió una sola vez entre julio de 2012 y junio de 2013, tales los parámetros que toma la revista Forbes para crear el ranking.
De todas maneras, nadie duda que el pugilista volverá a la cima de esa clasificación el año que viene, en gran parte debido a las ganancias de la pelea ante Canelo Álvarez. En aquella velada en el hotel MGM de Las Vegas, de la que también fue parte el argentino Lucas Matthysse con su pelea frente a Danny García (triunfo de García), Mayweather se aseguró un cachet de 41,5 millones de dólares, sólo por la pelea. A ese monto hay que sumarle parte de los 150 millones que se recaudaron por el sistema de pay per view (pague para ver) de la televisión, algo así como un codificado que se cobra aparte ya que el combate no fue transmitido por el cable común. Las ganancias estimadas de Money esa noche podrían llegar a los 100 millones de dólares. Como para quedarse tranquilo ya pensando en el futuro, Mayweather aún tiene un contrato con la empresa televisiva Showtime que le reportará 150 millones de dólares por 6 peleas a desarrollarse antes de 2015. Lo que se dice, una máquina de hacer dinero.

Germán Esmerado