Contenido restringido

La violencia callejera complica la transición presidencial en El Salvador. La tregua que pudo lograr transitoriamente el presidente Mauricio Funes con las pandillas fue rota por las maras, que incrementaron sus ataques, y el gobierno respondió aplicando la ley antiterrorista. Varios actores sociales involucrados en el tema vienen expresando que el arribo al poder de Salvador Sánchez Cerén, quien protagonizó los acuerdos de paz de Chapultepec en 1992, es una oportunidad para restablecer el diálogo y forjar políticas que neutralicen a las bandas. «Es necesaria una estrategia de pacificación basada en el establecimiento de un mecanismo formal de diálogo con las pandillas» reclamaron los líderes de nueve iglesias al futuro mandatario.