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Todas las voces. El grupo formado por ex presos políticos y familiares de desaparecidos.

Quién si no un coro integrado por presos políticos durante la dictadura y familiares de desaparecidos, tiene derecho a expresar «Todavía cantamos»? La agrupación musical Quiero Retruco así lo hace, como protagonista del documental que optó por ese título, el de la conocida canción de Víctor Heredia.
Es verdad que los relatos en papel o celuloide sobre la tragedia de los 70 han aportado a la memoria colectiva, desde ángulos diferentes. Pero también resulta cierto que el director Modesto López –nacido en España, criado en la Argentina y radicado desde hace décadas en México– encontró en esta película una forma original, sencilla y emotiva de contar, una vez más, las luchas y padecimientos de una generación. Lo hizo con el apoyo de las universidades mexicanas Autónoma y Veracruzana y el INCAA, pero así y todo la empresa le demandó tres años.
López ya filmó otros documentales, entre ellos, los dedicados a los poetas Antonio Preciado, de Ecuador, y Ernesto Cardenal, de Nicaragua. Y fue en una exhibición de este último, en Buenos Aires, donde se encontró con Jorge Bidón Chanal, ex integrante de Folk 4 y actual director del coro Quiero Retruco.
«Nos conocíamos, pero hacía cuatro décadas que no nos veíamos», cuenta López. «Él tiene un hermano desaparecido, Daniel, y en una reunión en Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas propuso formar un coro. Me lo contó y le pedí ir a un ensayo. Y fue conocer a los demás y darme cuenta de inmediato de que ahí había una experiencia única para un documental».
–¿Por qué?
–Es que ellos provienen de distintas militancias políticas, con desencuentros que conocemos, pero la cárcel y la lucha por los derechos humanos les enseñó a respetarse y a quererse, aun manteniendo las diferencias. Luego el coro soldó esta actitud porque, sin dejar de ser lo que cada uno es, confluyen como una sola voz.
–Pero la película no cuenta sólo la actividad del coro.
–No. Por un lado, ofrece pantallazos de la historia argentina, desde la matanza de los onas y la Semana Trágica, a la última dictadura. Luego, los relatos de vida de cada uno. Y en cuanto al aspecto musical, también están presentes Rodolfo Mederos y Víctor Heredia.
Por cierto, los relatos aportan momentos de emotividad que compiten con las canciones, de por sí material sensible. Porque las voces que rememoran sus pasados políticos, las detenciones y la vida carcelaria, están más allá de cualquier retórica discursiva. Lo hacen con palabras auténticas, más el aporte de algunas anécdotas, trágicas y hasta risueñas.
El coro se presenta en actos y festivales por todo el país. En mayo pasado agregó la edición de su primer disco, lo que constituye una noticia adicional. Desde entonces, Todavía cantamos ha recorrido el país en salas del INCAA y en otras comerciales, como la del Teatro SHA de Buenos Aires. «Pero más allá de este circuito, Marta de Cea, la productora, y yo decimos que cualquiera que quiera armar una proyección, que lo haga», propone López. Es una invitación a una experiencia de la que no se saldrá defraudado.

Oche Califa