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Otro año comienza y los grandes equipos argentinos definen sus objetivos.  Expectativas por el Mundial de Brasil y la violencia como un problema persistente.

 

Campeón. San Lorenzo se quedó con el Torneo Inicial. En 2014 irá por el gran objetivo: la Copa Libertadores de América. (DYN)

Cuando parecía que 2013 sería un año olvidable para los cinco grandes del fútbol argentino, San Lorenzo apareció sobre el cierre para quedarse con el Torneo Inicial y así salvar algo del honor de los clubes más importantes del país. Con objetivos distintos, Boca, River, Racing, Independiente y el Ciclón buscarán en 2014 tener un protagonismo más acorde con su historia.
Boca tuvo una primera mitad de año muy mala a nivel local (terminó anteúltimo en el Torneo Final) y discreta a nivel internacional, donde llegó a los cuartos de final de la Copa Libertadores. En el segundo semestre levantó un poco pero no le alcanzó para conseguir un título. River, a la inversa del Xeneize, peleó aquel Torneo Final que se quedó Newell’s, pero en la segunda mitad del año padeció el campeonato y terminó entre los últimos puestos, algo parecido a lo que le pasó a Racing, que recién levantó con la vuelta de Reinaldo Merlo, quien rescató a la Academia en un torneo que pintaba para papelón histórico.
Sin dudas, el grande que más sufrió el 2013 fue Independiente. El Rojo descendió por primera vez en su historia y recién sobre el final del año se acomodó a la nueva categoría. Hoy está en puestos de ascenso, en buena parte gracias a su director técnico Omar De Felippe, que logró enderezar el rumbo desde su llegada al banco de suplentes. A lo futbolístico, el Rojo le suma además una grave crisis económica, heredada de la gestión del ex presidente Julio Comparada, pero que la actual dirigencia comandada por Javier Cantero no ha podido sanar.
Lo dicho: San Lorenzo fue el único que sacó la cara entre los grandes. La llegada de Juan Pizzi a la dirección técnica del equipo terminó siendo un acierto de la dirigencia encabezada por Matías Lammens y Marcelo Tinelli. En el primer torneo del año, el Ciclón terminó en la cuarta posición, pero lo mejor se vio a partir de agosto. El Cuervo llegó a la final de la Copa Argentina –que perdió ante Arsenal– pero el traspié no le impidió seguir arriba en el Torneo Inicial, que finalmente lo vio campeón tras una última fecha para el infarto en la que los cuatro equipos que lo peleaban se enfrentaron entre ellos. San Lorenzo empató con Vélez y terminó superando a Newell’s y a Lanús, los otros que luchaban y que también igualaron en el último partido.
Casualidad o no, estos cuatro equipos (más Arsenal) fueron los que ganaron títulos en 2013. Newell’s se quedó con el Torneo Final. Vélez le ganó la Superfinal a los rojinegros, una copa a partido único que se jugó entre los campeones de la temporada 2012/13. San Lorenzo se consagró en el Torneo Inicial, y Lanús aportó la única estrella internacional: la Copa Sudamericana.
Ante este panorama, los objetivos para 2014 son dispares. San Lorenzo, con Edgardo Bauza como nuevo entrenador –Pizzi se fue a España– buscará la tan ansiada como esquiva Copa Libertadores, torneo que nunca pudo ganar. Boca y River apostarán todo al torneo local, de la mano de Carlos Bianchi y Ramón Díaz, entrenadores que volvieron en busca de la gloria y todavía están en deuda. Racing tratará de dejar de lado su ciclotimia y pelear el torneo, con Mostaza Merlo, último DT campeón. Por el lado de Independiente la cosa es más simple: lo único que importa es el ascenso.

 

Lo que viene
El fútbol argentino encara un año importante, a nivel deportivo y a nivel político. Fuera de las canchas, la dirigencia tendrá que lidiar con un problema que viene creciendo y que, hasta ahora, no pudo manejar: la violencia. En 2013 se llegó a la decisión de no permitir más público visitante como intento de solución, pero las perspectivas no son alentadoras: además de haberle quitado al fútbol argentino su característica distintiva, que es la de dos hinchadas en un mismo estadio dando color al espectáculo, el resultado de la medida no fue el esperado. 15 fueron los muertos en 2013, la gran mayoría relacionados con peleas internas de las barras.
En el aspecto futbolístico, el Mundial de Brasil aparece como el objetivo más importante. La Selección no consigue este título desde 1986 y en Brasil intentará cortar la racha. Los nombres y el presente del equipo ilusionan, aunque la preocupación pasa por las lesiones, principalmente por el estado en que llegará Lionel Messi a la cita de junio. La Pulga sufrió seis lesiones en el transcurso de 2013.
Pero el delantero del Barcelona no es el único que le trae dolores de cabeza a Alejandro Sabella. En las últimas semanas, Gonzalo Higuaín, Sergio Agüero y Pablo Zabaleta han tenido lesiones. También es motivo de preocupación en el cuerpo técnico albiceleste la situación de Fernando Gago, pieza clave en el equipo nacional pero que viene de un 2013 plagado de lesiones. Por esta razón, Sabella está pensando en convocar a Esteban Cambiasso, quien no estuvo en todo este proceso pero que sería una buena rueda de auxilio en caso de que Gago no llegue en condiciones al Mundial. ¿Podrán Messi y compañía traer la Copa?

Germán Esmerado