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El tandilense se mostró recuperado tras protagonizar una gran actuación en Wimbledon y perfila nuevos objetivos con miras a seguir escalando en el ránking.

 

Arriba. Del Potro logró revertir su imagen tras un comienzo de año con dificultades. (Brady/Pool/AFP/Dachary)

El argentino Juan Martín del Potro es de esos deportistas acostumbrados a sortear dificultades a base de entrega, perseverancia y disciplina.  Reiterados problemas físicos, junto con algunas decisiones personales –por caso, no ser parte del equipo de Copa Davis en 2013– fueron opacando su imagen. En ese marco, sin embargo, Del Potro no se apartó del objetivo que se trazó hace pocos meses. «Quiero acercarme a los primeros cuatro», había dicho el tandilense de 24 años luego de lograr la hazaña del bronce olímpico en Londres 2012 ante el serbio Novak Djokovic, en Wimbledon, la catedral del tenis.
Cabe repasar el itinerario reciente de Delpo. Antes de una seria lesión en su muñeca izquierda, en 2010 llegó a figurar 5º en el ránking mundial, fruto de ganar el Abierto de Estados Unidos y de avanzar a semifinales en Roland Garros. Tras retroceder notoriamente en la clasificación, a raíz de la citada lesión, el tandilense comenzó a recuperar el terreno perdido con éxitos relevantes, lo que lo llevó a situarse entre los 10 mejores del circuito.
Como en 2012, este año el tandilense y el serbio se vieron nuevamente las caras en la semifinal del Grand Slam de Wimbledon, en el césped del mítico estadio del All England Club. Djokovic se quedó con un ajustadísimo e histórico 7-5, 4-6, 7-6 (7-2), 6-7 (8-6) y 6-3, aunque el tandilense se llevó numerosos reconocimientos. Sin ir más lejos, ascendió un puesto en el ránking (hoy es número 7 del mundo). Incluso, para muchos, su performance resultó comparable a las actuaciones de otros argentinos, como Gabriela Sabatini, quien perdió la final ante la alemana Steffi Graf en 1991, y David Nalbandian, finalista en 2002, cuando cayó ante Lleyton Hewitt, de Australia.
El decisivo punto jugado por Carlos Berlocq para clasificar semifinalista a la Argentina en la Copa Davis 2013 ante el difícil equipo francés y la buena performance en general que mostró el conjunto capitaneado por Martín Jaite aminoraron bastante los cortocircuitos que se habían generado por la decisión personal de Del Potro de darle prioridad este año a los torneos individuales. Acostumbrado a publicar sus actividades en las redes sociales, el tandilense anunció en Twitter que jugará tres torneos antes del Abierto de los Estados Unidos, último Grand Slam del año.
En ese contexto, confirmó su participación en las canchas de cemento del ATP 500 de Washington y en los Masters 1000 de Montreal y Cincinnati, con vistas a perfeccionar su estilo de juego y seguir sumando títulos. Otro objetivo principal del mejor jugador argentino de tenis en la actualidad es participar a fin de año del ATP World Tour Finals, torneo que reúne en Londres a los 8 tenistas mejor ubicados en la clasificación mundial de la temporada. Consciente de ello y de su gran momento, la Torre de Tandil apunta a acumular puntos en los meses que restan hasta noviembre para no ser superado por jugadores de la jerarquía de Jo-Wilfried Tsonga (8), Richard Gasquet (9) o Stanislas Wawrinka (10), todos con puntajes similares e igual ambición de quedarse con una vacante del torneo.
A la luz de su trayectoria, en parte signada por reponerse a la adversidad, sobran razones para que Del Potro cierre el año frente a los tenistas más encumbrados del mundo.

Pablo De Michelis