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Venezuela pateó el tablero internacional una vez más. La invitación de Nicolás Maduro a Puerto Rico para formar parte de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) fue una jugada inesperada para Estados Unidos, sobre todo porque Washington viene desoyendo las resoluciones de la ONU sobre descolonización y congelando el tema del estatus de la isla. Aunque las autoridades boricuas no fueron a la reciente cumbre del organismo impulsado por Hugo Chávez, los movimientos independentistas sí asistieron y agradecieron que Maduro reactivara el tema de la autodeterminación. Wilma Reverón Collazo, copresidenta del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano, dijo: «Hemos batallado para que se reconozca a nuestra nación como parte integral de la organización que es símbolo de la unión latinoamericana. Esta unidad no la vamos a encontrar en la OEA, donde Estados Unidos y Canadá se reparten su hegemonía imperialista».