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El movimiento fundado por artistas e intelectuales mexicanos, cubanos y venezolanos acaba de sumar su versión local, con una presentación realizada en el Centro Cultural de la Cooperación.

 

Manifiesto teatral. Santos Iñurrieta, coordinador de teatro del CCC, es el autor de un encendido Llamamiento de Buenos Aires. (Kala Moreno Parra)

En octubre de 2003, un conjunto de intelectuales mexicanos crearon el movimiento «En Defensa de la Humanidad». La convocatoria llamaba a contactarse y hacer oír el repudio a los Estados Unidos por su ataque a Irak y, también, por el recrudecimiento de la hostilidad contra Cuba y Venezuela. Un año más tarde, escritores venezolanos y cubanos se dieron cita en la ciudad de Caracas en lo que se denominó el Encuentro de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, acontecimiento que dio origen a una red de trabajadores de la cultura, hombres y mujeres comprometidos con la defensa de la democracia, los derechos humanos y la justicia social.
El resultado de la iniciativa se vio reflejado en diversos actos, encuentros, marchas, charlas, debates y solicitadas, entre otras acciones. Pero fue con la creación de una página web que el proyecto cobró otra envergadura, a partir de una suerte de activismo aggiornado: la utilización de Internet como una inmensa e inmediata ventana al mundo sirvió como un fenomenal multiplicador de voces que se hicieron eco en cada rincón del planeta, por su fácil acceso y por las temáticas globales que trata.
Abel Prieto Jiménez, escritor e intelectual cubano, ex ministro de Cultura y actual asesor del presidente Raúl Castro, llegó al país el año pasado para ofrecer una serie de conferencias, y en una de ellas conoció a Manuel Santos Iñurrieta, actor, director y miembro fundador de El Bachín Teatro, además de coordinador del área de teatro del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini. Como integrante de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, Prieto le propuso entonces a Santos incorporarse a la actividad con la creación de un espacio teatral.
Pocos meses más tarde, Santos presentaba la Red de Teatro por la Humanidad  en la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC), junto con el Consejo Nacional de Artes Escénicas (CNAE), en el marco del 15º Festival Internacional de Teatro de La Habana. En dicha ocasión presentó su Llamamiento de La Habana, con estas encendidas palabras: «Asistimos a La Habana con la ilusión del encuentro, la ilusión del intercambio, la ilusión invicta ante el júbilo y la certeza que provoca estar juntos a través del arte escénico, a través del teatro, de su magia, de su maravilla y precipicio. Llegamos a producir el rito, la celebración, a inundar de gestos y poesías las calles y las plazas con el bullicio, la risa y el llanto, siempre pertinentes y oportunos en una verdadera fiesta popular». Fue así como el pasado martes 29 de abril Santos presentó la Red de Teatro en Defensa de la Humanidad en el CCC, con un apropiado Llamamiento de Buenos Aires. Estuvieron presentes Juano Villafañe (director artístico del Centro Cultural), Jorge Dubatti (coordinador de artes escénicas), Julieta Grinspan (miembro de El Bachín Teatro), Rina Bertaccini (presidenta del Movimiento por la Paz, la Soberanía y la Solidaridad entre los Pueblos de Argentina y vicepresidenta del Consejo Mundial por la Paz), Atilio Boron (director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales del CCC) y Stella Calloni (periodista, escritora, investigadora e integrante de  la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad).
Finalizadas las presentaciones de rigor, Grinspan enumeró una importante cantidad de artistas involucrados en la Red. A su turno, Dubatti hizo un análisis del estado de la dramaturgia en la Argentina y en el continente. Y Villafañe mencionó la necesidad de crear una nueva «cartografía» del teatro ante los cambios que se vienen sucediendo en América Latina. Por su parte, Boron, Bertaccini y Calloni hicieron sendos análisis pormenorizados de la actualidad social americana, de su historia reciente y del importante papel que juega el arte en las realidades cotidianas. También destacaron la existencia de la Red como fuente de conocimiento y comunicación permanente, para defender los valores de los pueblos así como para enfrentar los ataques a las soberanías y las culturas propias de cada región.
«Son muchos los núcleos de resistencia cultural; es decir, hay mucha gente que está apostando por una visión de la cultura de la emancipación, no de la cultura de la mediocridad, de la frivolidad», mencionaba Prieto desde La Habana. «Lo que pasa es que estamos desarticulados; la misión de esta Red tiene que ver con unir esos empeños, conocernos: la idea es que la gente que pretende transformar la realidad no sienta que está aislada. No somos pocos y no estamos solos en la defensa de las utopías». Ya en 1964, Leónidas Barletta decía en su famoso discurso en el Encuentro Nacional de Teatro Independiente en Rosario: «El artista del teatro independiente tiene que ser el guía moral, político y cultural de su pueblo». Medio siglo más tarde, Santos completa: «Todo teatro es político. Hacer una obra de teatro ya es un manifiesto hacia la vida y el mundo».

Jorge Freidemberg