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A los 24 años, el jugador brilla en el exterior y es, junto con Facundo Campazzo, una de las grandes apariciones del básquet nacional. El desafío de continuar el camino abierto por la Generación Dorada.

Meta. Laprovittola, de gran momento, aspira a disputar el Mundial de España este año. (Miguel Gutierrez)

Nicolás Laprovittola podría haberse dedicado a la política, pero eligió el básquet. Hijo de la diputada del FAP-UNEN Margarita Stolbizer, el base de 24 años se decidió por el deporte de la pelota naranja luego de ver la película Space Jam, protagonizada por Michael Jordan y Bugs Bunny. «Tenía 7 años. Cuando salí del cine dije: “Quiero jugar al básquet”. Y desde ahí no paré», contó en alguna ocasión. Hoy, el jugador es una de las promesas más importantes del deporte argentino.
Surgido de las inferiores de Deportivo Morón, Laprovittola comenzó a hacerse conocido jugando para Lanús, club al que pasó en 2007, cuando los del Sur estaban en la segunda categoría. En su primera temporada en el Granate logró el ascenso a la Liga Nacional, donde luego de un par de años como suplente se ganó la titularidad gracias a grandes actuaciones y a una madurez poco común.
A la vez que crecía en Lanús, sus desempeños suscitaron el interés de los entrenadores de las selecciones nacionales juveniles, que lo convocaron para participar del Panamericano sub-18 en 2008 y del Mundial sub-19 de Nueva Zelanda un año después, en el que Argentina finalizó quinto. En 2012 le llegó el gran debut en la Selección Mayor, en el Sudamericano de Chaco, donde Argentina se consagró campeón. A pesar de su correcto nivel, al bonaerense no le alcanzó para convencer a Julio Lamas de que lo lleve a los Juegos Olímpicos de Londres. En su lugar fue Facundo Campazzo, el otro gran proyecto del básquet nacional.
Pero Lapro, como lo apodan, no bajó los brazos y continuó poniendo todos sus esfuerzos en elevar el nivel de su juego. Y lo consiguió. En la temporada 2012/13, el base fue la figura de un Lanús que llegó a la final de la Liga Nacional. Tan bien jugó el hijo de Stolbizer que despertó el interés de varios clubes del exterior. Finalmente, Laprovittola recaló en el Flamengo de Brasil.
Ya instalado en Río de Janeiro, Lapro llamó la atención desde un comienzo por su gran capacidad anotadora y su lucidez para conducir a un equipo con varias estrellas, a pesar de su corta edad. En marzo de este año, Flamengo se consagró campeón de la Liga de las Américas, un certamen que agrupa a los mejores equipos del continente.
En julio, la Selección argentina participará del Sudamericano de Isla Margarita, torneo para el que Laprovittola fue preseleccionado. Seguramente será uno de los 12 jugadores del equipo que dirigirá Nicolás Casalánguida, entrenador de Regatas y asistente de Julio Lamas, DT de la Selección Mayor. Lamas, por su parte, preparará al equipo que estará en el Mundial de España que se disputará en setiembre. Si el base cumple un buen papel en Venezuela, es muy probable que integre la lista mundialista.
Por lo pronto, Laprovittola está haciendo las cosas bien como para, en el futuro cercano, ocupar la vacante que dejará Pablo Prigioni, uno de los pilares de la Generación Dorada, en el Seleccionado nacional. El base de Flamengo apunta a ser, junto con Facundo Campazzo, uno de los referentes que guíen al Seleccionado nacional en los próximos años.

Germán Esmerado